En una jornada que promete ser multitudinaria, la Confederación General del Trabajo (CGT) encabeza este jueves una masiva movilización hacia la Plaza de Mayo por el Día del Trabajador
La marcha no solo busca conmemorar la fecha, sino también exhibir la capacidad de movilización del sindicalismo frente a las políticas de ajuste aplicadas por el Gobierno nacional.
Un reclamo que trasciende al sindicalismo
La convocatoria cuenta con el respaldo de movimientos sociales, como la UTEP, y sectores de la cultura y la política. Cristian Jerónimo, triunviro cegetista, anticipó que será una jornada «pacífica pero masiva», orientada a visibilizar a los sectores perjudicados por la gestión de La Libertad Avanza.
Desde la central obrera cuestionaron los datos oficiales sobre la recuperación del salario. «El pueblo la está pasando mal, la gente no llega a fin de mes y la pobreza crece en un contexto de recorte de subsidios», afirmó Jerónimo, quien además advirtió que la conflictividad podría escalar hacia un nuevo paro nacional.
El impacto en los servicios
Debido a la adhesión de los distintos gremios, se espera una jornada con fuertes afectaciones en la vida cotidiana:
- Transporte: Funcionamiento irregular. Los trenes presentan interrupciones por el cese de actividades anunciado por La Fraternidad.
- Recolección de residuos: El servicio se verá interrumpido en la mayoría de los centros urbanos.
- Administración Pública: ATE y UPCN mantienen medidas de retención de tareas, afectando la atención en organismos estatales.
- Logística y Correo: Actividad reducida por el despliegue de los trabajadores hacia la movilización.
La Iglesia tomó distancia
A pesar de la invitación formal de la calle Azopardo, la cúpula de la Iglesia Católica decidió no formar parte de la jornada de protesta. La decisión fue lamentada por la dirigencia sindical, que buscaba un respaldo ecuménico ante la «gravedad de la situación social».
Para Jorge Sola, integrante del triunvirato, esta marcha es el termómetro del «malhumor social» por la pérdida de empleo y el endeudamiento familiar, y representa el primer paso hacia una medida de fuerza de mayor contundencia en el corto plazo.
