La tensión política escaló este miércoles luego de que el diputado nacional Maximiliano Ferraro lanzara duras acusaciones contra el Gobierno nacional.
El legislador de la Coalición Cívica cuestionó la situación fiscal del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y advirtió sobre supuestos beneficios otorgados a su entorno familiar, en un contexto que comparó con prácticas del kirchnerismo.
Críticas a la declaración jurada y al entorno de Adorni
Ferraro sostuvo que la declaración jurada de Adorni es “un gran dibujo y una mentira”, y apuntó directamente contra la incorporación de su esposa, Bettina Angeletti, a mecanismos fiscales recientes.
Según el diputado, la inscripción en el denominado Régimen de Inocencia Fiscal sería una forma de justificar fondos no declarados, lo que consideró una falta de transparencia hacia la sociedad.
Acusaciones de prácticas similares al kirchnerismo
El dirigente de la Coalición Cívica afirmó que el Gobierno estaría replicando “las mismas prácticas que tuvo el kirchnerismo con Lázaro Báez”, al tiempo que habló de un posible esquema de irregularidades.
En declaraciones radiales, Ferraro fue más allá y advirtió sobre el riesgo de permitir que funcionarios públicos accedan a este tipo de regímenes: “Hay que excluir a los políticamente expuestos, porque si no se corre el riesgo de posible lavado de dinero”.
Cuestionamientos al sistema y al control estatal
Ferraro también señaló que el Ejecutivo estaría debilitando los mecanismos de control y transparencia. “El Gobierno está desmantelando todo mecanismo de control porque hay demasiado que ocultar”, expresó en redes sociales.
Además, criticó tanto el Régimen de Inocencia Fiscal como el Régimen Simplificado de Ganancias, al considerar que en el pasado beneficiaron a figuras vinculadas a casos de corrupción.
Duras declaraciones contra el oficialismo
En un tono más crítico, el legislador calificó al Gobierno como “una banda desesperada por la guita” y cuestionó la gestión en áreas sensibles del Estado.
También apuntó contra el presidente Javier Milei, a quien vinculó con investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito, evasión fiscal y lavado de dinero, además de ironizar sobre supuestos créditos personales recibidos.
Ferraro aseguró sentir “tristeza y bronca” al considerar que se repiten prácticas políticas que parte de la sociedad esperaba dejar atrás.
Las declaraciones de Ferraro profundizan la confrontación política en torno a los nuevos regímenes fiscales y su aplicación. Mientras el Gobierno impulsa herramientas de simplificación tributaria, desde la oposición advierten sobre posibles riesgos en materia de transparencia y control.
