Giro en Comodoro: el crimen de «Nino» es el cuarto homicidio del año.
La investigación por el fallecimiento de Bernardino “Nino” Villarroel, el jubilado de 78 años que fue hallado sin vida tras un incendio en su vivienda de Kilómetro 5, ha tomado un rumbo definitivo y escalofriante. Lo que inicialmente fue reportado como un siniestro doméstico accidental ha sido reclasificado oficialmente por la Justicia como un asesinato. Con este hecho, la ciudad petrolera registra su cuarto homicidio en lo que va del 2026, encendiendo las alarmas sobre la seguridad en la zona norte.
El fiscal Facundo Oribones y la funcionaria Diana Guzmán confirmaron el cambio de carátula tras recibir los adelantos de las pericias forenses. Según Noticias ADNSUR, el ataque violento precedió a las llamas, lo que refuerza la teoría de que el incendio fue provocado intencionalmente para destruir evidencia y encubrir el rastro de los agresores en la escena del crimen.
Fractura de cráneo: la revelación de la autopsia
El informe preliminar de la médica forense resultó determinante para quebrar la hipótesis del accidente. La autopsia reveló que «Nino» Villarroel no murió por inhalación de monóxido de carbono ni por las quemaduras, sino por un traumatismo de cráneo provocado por múltiples golpes. Las lesiones se concentraban mayoritariamente en el tren superior del cuerpo, evidenciando una agresión física brutal antes de que la casa comenzara a arder.
La doctora Guzmán explicó que el estado en que quedó la propiedad, ubicada en la calle Ferrocarril 184, representa un gran desafío logístico. El fuego consumió elementos de prueba biológica y rastros que podrían haber facilitado la identificación de los culpables. Actualmente, la División Policial de Investigaciones (DPI) trabaja en el análisis de materiales carbonizados para intentar rescatar algún indicio que haya sobrevivido a las altas temperaturas.
Puntos ciegos y una investigación sin cámaras directas
Uno de los mayores obstáculos que enfrenta la Fiscalía es la falta de registros visuales. El domicilio de Villarroel se encuentra en lo que los investigadores definen como un «punto ciego» dentro del sistema de vigilancia del barrio Ferrocarril Patagónico. A pesar del relevamiento exhaustivo realizado «a lo largo y a lo ancho de todo el barrio», no se ha encontrado ninguna cámara de seguridad que apunte directamente a la vivienda de la víctima o sus cercanías inmediatas.
Ante esta carencia, la estrategia judicial se ha volcado a reconstruir el contexto de vida del jubilado. Se están realizando entrevistas con vecinos lindantes y conocidos para determinar qué hizo el repostero jubilado durante sus últimas horas, con quién se reunió y si existía algún conflicto previo. Asimismo, se han solicitado informes a compañías de telefonía móvil para rastrear comunicaciones y movimientos de celdas en la zona durante la tarde del lunes 2 de marzo.
Conmoción por la pérdida de un vecino histórico
Bernardino Villarroel era una figura entrañable en la zona norte de Comodoro Rivadavia. Conocido por su antiguo oficio de repostero, «Nino» era un miembro activo de la vida social de Kilómetro 5. Su asesinato ha generado un profundo malestar y miedo entre los residentes, quienes exigen celeridad en el esclarecimiento del caso. Por el momento, no se descarta ninguna línea de investigación, incluyendo desde un robo que terminó de la peor manera hasta un posible ataque por motivos personales.




