Dietas en el Senado: los haberes llegarán a $11,5 millones por tramos.
El Congreso de la Nación vuelve a estar en el centro del debate público tras la oficialización de un nuevo acuerdo paritario para los trabajadores legislativos. Debido al mecanismo de actualización automática vigente, este incremento impactará de forma directa en los ingresos de los integrantes de la Cámara Alta. El ajuste, pactado entre las autoridades parlamentarias y los gremios del sector, establece una suba escalonada que se extiende desde finales del año pasado hasta mediados de 2026, consolidando una cifra millonaria para las dietas de los senadores.
El incremento total acordado es del 11,9% y se distribuirá en seis cuotas: un 2% por diciembre de 2025; 2,5% en enero; 2,2% en febrero; 2% en marzo; 1,7% en abril y un 1,5% final en mayo. Según TN, este esquema responde a un sistema que vincula los haberes del personal del Congreso con las dietas de los legisladores nacionales. De esta manera, el sueldo bruto de un senador alcanzará los $11.500.000, monto al que luego se le aplican los descuentos de ley, como el 35% por el impuesto a las ganancias y los aportes previsionales correspondientes.

El mecanismo de los 4000 módulos y el aguinaldo
La estructura salarial actual del Senado se rige por una resolución aprobada en abril de 2024. Este sistema de cálculo se basa en la suma de 4000 módulos: 2500 equivalentes a los salarios de los empleados legislativos, 1000 módulos destinados a gastos de representación y 500 adicionales por el concepto de desarraigo. Esta arquitectura financiera garantiza que cualquier mejora obtenida por los gremios en las mesas de negociación se traslade automáticamente a los bolsillos de los senadores.
Además, el sistema incorpora una decimotercera dieta anual, diseñada específicamente para compensar la ausencia de aguinaldo que históricamente tenían los cargos electivos. Es importante destacar que esta realidad es exclusiva de la Cámara Alta; en el caso de la Cámara de Diputados, las dietas se encuentran actualmente desacopladas de los aumentos salariales del personal, lo que genera una brecha significativa entre los haberes de ambos cuerpos legislativos.
Firmas y representación gremial en el acuerdo
La resolución que sella estos aumentos lleva la rúbrica de las máximas autoridades administrativas y parlamentarias. Por parte del Senado, firmaron Alejandro Fitzgerald y Agustín Giustinian, mientras que por Diputados hicieron lo propio Laura Oriolo y Adrián Pagán. También participó Alejandro Santa, en representación de la Biblioteca del Congreso, consolidando el alcance institucional de la medida que afecta a toda la estructura del Palacio Legislativo.
El respaldo sindical fue unánime entre las organizaciones que operan dentro del Congreso. El acta cuenta con las firmas de Norberto Di Prospero (APL), Martín Roig (UPCN Congreso) y Claudio Britos (ATE Congreso). Mientras se ultiman los detalles para la sesión prevista para el 18 de marzo, donde podrían tratarse pliegos judiciales, la noticia del aumento salarial genera repercusiones en un contexto económico donde los ingresos del sector público se encuentran bajo la lupa de la opinión pública.




