Crisis en las panaderías de Comodoro: el consumo cae y las tortas son un «lujo».
El sector panadero de Chubut atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. Según advirtieron desde el gremio provincial, la fuerte retracción del consumo, que se viene profundizando desde hace más de 18 meses, ha transformado los hábitos de compra de los vecinos de Comodoro Rivadavia. Lo que antes era un consumo cotidiano, hoy se ha reducido a lo estrictamente básico, desplazando a la pastelería y las facturas del presupuesto familiar debido a la pérdida del poder adquisitivo.
Juan Maldonado, secretario general del Sindicato de Panaderos de Chubut, alertó que la situación en la provincia no difiere demasiado de la crisis que atraviesa Buenos Aires. Según La Opinión Austral, las cifras de caída de ventas en Comodoro Rivadavia podrían acercarse al 45%, igualando los registros más alarmantes de la zona metropolitana del país. «Una docena de facturas cuesta lo mismo que un kilo de milanesas; es una locura», graficó el dirigente para explicar por qué las familias han dejado de lado estos productos tradicionales.
Cambio de hábitos: el pan se compra «por unidad»
La crisis económica ha forzado a los consumidores a fraccionar sus compras al máximo. Ya no se pide «un kilo de pan», sino que la gente llega a los mostradores con un presupuesto fijo, muchas veces preguntando qué pueden comprar con apenas unos cientos de pesos. Esta realidad se traduce en que muchas familias adquieran apenas dos o tres unidades de pan para estirar el dinero y cubrir las necesidades básicas de la mesa familiar.
La situación es aún más dramática en el sector de la pastelería. Según datos de cámaras del sector, la elaboración de tortas y productos de repostería ha caído cerca de un 85%. En la actualidad, la mayoría de los locales solo producen estos artículos bajo pedido específico, ya que mantener stock de pastelería resulta inviable por los altos costos de los insumos y la bajísima demanda, considerando que un postre hoy es percibido como un artículo de lujo.
Cierre de comercios y pérdida de empleos en el sector
El impacto de la caída de ventas ya se refleja en la desaparición de unidades productivas. A nivel nacional, se estima que alrededor de 2.000 panaderías han tenido que cerrar sus puertas, lo que resultó en la pérdida de aproximadamente 16.000 puestos de trabajo. En la región patagónica, el costo de los alquileres —que en muchos casos se renegocian mensualmente— y los aumentos en las tarifas de servicios públicos actúan como una pinza que asfixia a los pequeños comerciantes.
Para intentar sobrevivir, muchos panaderos han tenido que reducir sus plantillas de personal, recurriendo al trabajo familiar o reduciendo las jornadas laborales de sus empleados. La incertidumbre sobre la evolución de la economía mantiene al sector en alerta, mientras intentan sostener la actividad en un contexto donde el alimento más básico de los argentinos ha comenzado a escasear en muchos hogares debido a la brecha entre los precios y los salarios.




