El conflicto desatado hace una semana por el bombardeo de Estados Unidos e Israel a Irán ya involucra a más de diez países, incluidos gigantes petroleros como Qatar y Arabia Saudita. El miedo a una interrupción del suministro enciende los mercados: el WTI cerró a US$90,90 y el Brent a US$87,44. Especialistas esperan que la escalada siga empujando los precios al alza.
La guerra en Medio Oriente ya no es solo un conflicto geopolítico: es también un terremoto en los mercados energéticos. Desde que hace una semana Estados Unidos e Israel bombardearon Irán, desatando una escalada que hoy involucra a más de diez países —entre ellos gigantes productores como Qatar y Arabia Saudita—, el precio del petróleo no ha hecho más que subir. Y este viernes, último día hábil de las bolsas, la tendencia se confirmó con números de vértigo.
En la Bolsa de Nueva York, el WTI (el crudo de referencia en Estados Unidos) trepó un 12,21% y cerró en US$ 90,90. Por su parte, el Brent (el indicador del Reino Unido) subió un 6,40% y cotizó a US$ 87,44 al cierre de la jornada, tras haber llegado a tocar un pico aún más alto durante el día. En ambos casos, se trata del cierre más alto de la semana, una señal inequívoca de que el conflicto sigue empujando el «oro negro» hacia arriba.
Una tormenta perfecta: diez países en guerra y el petróleo en el medio
Lo que comenzó como un ataque puntual se convirtió en una tormenta perfecta para los mercados. La participación de Qatar y Arabia Saudita en el conflicto —dos de los mayores productores de crudo del planeta— disparó todas las alarmas sobre una posible interrupción del suministro. El estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, se ha convertido en un polvorín.
Los inversores, como era de esperar, reaccionaron con pánico. El petróleo, que ya venía mostrando signos de tensión, explotó esta semana. Y los especialistas anticipan que esto recién empieza. «Mientras el conflicto no se resuelva, el precio del crudo seguirá subiendo», advierten.
¿Hasta dónde puede llegar el barril? El fantasma de los US$100 ronda los mercados
Con el WTI ya por encima de los US$ 90 y el Brent en US$ 87, la pregunta que flota en el aire es si el crudo romperá la barrera de los US$ 100 en las próximas semanas. Todo depende de la evolución del conflicto. Si la guerra se extiende en el tiempo y afecta la producción de los países del Golfo, los precios podrían seguir una escalada imparable.
Para países como Argentina, la suba del petróleo tiene un doble filo. Por un lado, mejora las perspectivas de las exportaciones energéticas (especialmente de Vaca Muerta). Por el otro, presiona los precios internos de los combustibles y encarece las importaciones. En medio de la tormenta, el Gobierno mira con atención lo que pasa en Medio Oriente. El barril, mientras tanto, sigue subiendo.




