El Gobierno nacional oficializó la designación de Sebastián Amerio como nuevo titular de la Procuración del Tesoro de la Nación, el organismo encargado de representar legalmente al Estado argentino.
La medida fue formalizada a través de decretos publicados en el Boletín Oficial de la República Argentina, en el marco de una reestructuración dentro del gabinete que se produjo tras la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia. Según Noticias Argentinas.
Un cambio clave en la defensa legal del Estado
La Procuración del Tesoro cumple un rol estratégico dentro del funcionamiento del Estado, ya que tiene la responsabilidad de representar jurídicamente a la Nación en distintos litigios y asesorar al Poder Ejecutivo en cuestiones legales de alto nivel.
La designación de Amerio se concretó luego de que el funcionario presentara su renuncia como secretario de Justicia del ministerio y también dejara su rol como representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura de la Nación Argentina.
En su lugar, el Gobierno designó a Santiago Viola para ocupar la representación del Ejecutivo en ese organismo.
Renuncias, nuevos cargos y reorganización institucional
Dentro del mismo paquete de decretos también se aceptó la renuncia de Santiago María Castro Videla al cargo de Procurador del Tesoro.
Sin embargo, Castro Videla continuará dentro de la estructura del organismo, ya que fue designado como Subprocurador del Tesoro, una función que se oficializó en paralelo con la creación de un nuevo puesto dentro de la institución.
En ese sentido, el Gobierno dispuso la creación de un tercer cargo de Subprocurador del Tesoro de la Nación, ampliando la estructura del organismo encargado de la defensa jurídica del Estado.
Amerio ya ejerce funciones desde marzo
Según consta en los documentos oficiales, Sebastián Amerio comenzó formalmente a ejercer el cargo el pasado 6 de marzo, pocos días antes de la publicación de los decretos en el Boletín Oficial.
La reorganización del área jurídica se produce en un contexto de cambios dentro del gabinete del presidente Javier Milei, que busca reforzar áreas estratégicas vinculadas con la gestión judicial y la defensa legal del Estado.
Con este movimiento, el Ejecutivo redefine la estructura de la Procuración del Tesoro y suma nuevas funciones dentro del organismo que representa legalmente a la Nación.




