En una medida que busca dinamizar el comercio fronterizo y equiparar la legislación local con la región, el Poder Ejecutivo formalizó la puesta en marcha del Régimen de Tiendas Libres de Impuestos en Frontera Terrestre.
La normativa replica el modelo de los tradicionales free shops de los aeropuertos internacionales, permitiendo la adquisición de productos exentos de ciertos gravámenes en los límites territoriales.
La decisión quedó plasmada en el Decreto 438/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial. Mediante esta norma, se incorpora al derecho interno la Resolución 64/2018 del Grupo Mercado Común del Mercosur, dando luz verde a la comercialización minorista en pasos secos y fluviales.
Consumo personal y control aduanero
De acuerdo con el texto oficial, los nuevos establecimientos «podrán vender mercaderías de origen nacional y extranjero a personas que ingresen o egresen de la Argentina por pasos fronterizos habilitados». Sin embargo, la letra chica del decreto es clara respecto al destino de los productos: «Las operaciones estarán destinadas exclusivamente al consumo personal de los viajeros y no podrán tener finalidad comercial».
A nivel impositivo y operativo, el control será estricto. El decreto estipula que las compras se acoplarán a las normativas ya existentes para el régimen de equipaje del Código Aduanero. En consecuencia:
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Los usuarios deberán adecuarse a las franquicias vigentes.
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Se mantendrán los topes monetarios, límites de cantidad y periodicidad vigentes.
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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) será la autoridad encargada de fiscalizar que no se vulneren estas restricciones.
Requisitos de instalación y adjudicación
Las nuevas tiendas libres de impuestos no podrán ubicarse de manera irrestricta. El Gobierno determinó que «deberán ubicarse en pasos fronterizos habilitados o en áreas especialmente autorizadas por ARCA donde sea posible realizar los controles aduaneros correspondientes».
Para la apertura de cada local, las empresas operadoras deberán sortear un doble filtro estatal:
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Una autorización comercial previa emitida por el Ministerio de Economía.
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La correspondiente habilitación aduanera otorgada por la ARCA.
Asimismo, el Ejecutivo aclaró que las licencias se otorgarán a través de mecanismos competitivos y transparentes. No obstante, el Palacio de Hacienda se reservó la facultad de «limitar la cantidad de autorizaciones por razones técnicas, comerciales o de conveniencia administrativa».
Impacto económico y próximos pasos
Desde la perspectiva oficial, la iniciativa persigue un doble propósito. Por un lado, armonizar las reglas de juego con los socios del Mercosur que ya explotan este formato. Por el otro, el Ejecutivo proyecta que la medida actúe como un dinamizador económico para «incentivar el movimiento comercial y turístico en ciudades limítrofes, además de reducir la pérdida de consumo hacia localidades extranjeras ubicadas en pasos fronterizos».
Plazo de implementación: La puesta en marcha efectiva no será inmediata. La ARCA y el Ministerio de Economía disponen de un plazo de 30 días para dictar las normas complementarias y la reglamentación operativa que terminará de dar forma al sistema.
