La irrupción de la carne de burro en Chubut comenzó como una respuesta a la crisis de la actividad ovina y a la caída del consumo de carne vacuna en el país, el cual se ubicó en el nivel más bajo de los últimos 20 años. En pocas semanas, esta iniciativa se transformó en un fenómeno que combinó consumo real, debate social, cuestionamientos sanitarios y una investigación judicial en curso.
El punto de partida fue la decisión del productor agropecuario Julio Cittadini , de la zona de Punta Tombo, quien ante la imposibilidad de sostener la producción de ovejas optó por la cría y comercialización de burros.
La primera experiencia concreta se dio el 10 de abril , cuando en el Matadero Municipal de 28 de Julio se realizó una faena experimental de cuatro ejemplares bajo estrictos controles sanitarios.
Del experimento al consumo real en Trelew
Tras esa prueba piloto, la carne comenzó a venderse en una carnicería de Trelew a un precio de $7.500 el kilo , muy por debajo de los valores de la carne vacuna, que en la región superan los $25.000. Lo que inicialmente se proyectaba como una prueba de varios días se convirtió en un caso de alto impacto: en apenas un día y medio se agotaron todos los cortes disponibles. “Se pensaba que podía durar entre una semana y diez días, pero en un día y medio se vendió todo”, señaló Cittadini.
Barreras culturales y debate político nacional
Especialistas como el antropólogo Juan Francisco Olsen señalaron que estas tensiones responden a factores culturales. “Todas las sociedades definen qué es comida y qué no, y eso construye identidad”, explicó. El tema trascendió rápidamente lo local y llegó al Congreso. En el Senado, la senadora libertaria Vilma Bedia defendió el consumo de carne de burro como un producto nutritivo, mientras que el exdiputado Santiago Igón lo vinculó con la pérdida de poder adquisitivo.
Posturas enfrentadas: salud, producción y bienestar animal
Organizaciones proteccionistas como la Asociación Protectora de Rescate Equino (APRE)rechazaron la práctica y advirtieron sobre riesgos para la salud pública. El veterinario Juan Enrique Romero sostuvo que el consumo de carne equina está prohibido en el país según el Decreto 974/1998 , que comprende a burros, mulas y caballos. “Esta carnicería debería estar clausurada porque está atentando contra la salud”, planteó.
En contraposición, el intendente de 28 de Julio, Luka Jones , fue enfático: “No hay nada improvisado ni fuera de norma. Esto está habilitado, controlado y enmarcado en un protocolo oficial” .
La intervención judicial y el futuro del caso
La Fiscalía de Ambiente y Maltrato Animal inició una investigación de oficio. La fiscal Florencia Gómez confirmó que se busca determinar si la comercialización cumple con todas las normativas vigentes. Aclaró que, en caso de verificarse que los controles fueron adecuados, no existiría delito.
Por ahora, la continuidad de la venta de carne de burro en Chubut no está garantizada ni descartada. Su permanencia dependerá del avance de la investigación judicial, la validación sanitaria de los procesos y la definición de un marco regulatorio más claro a nivel nacional.
Carne de burro en Chubut: de la prueba piloto al debate nacional por su consumo y legalidad. Mientras unos la defienden como alternativa productiva, otros alertan sobre riesgos sanitarios y la normativa vigente.




