El contundente triunfo de la reforma pro minera de la Ley de Glaciares trajo una dosis de alivio para el oficialismo, un arcoíris en medio de una tempestad alimentada por los escándalos de Manuel Adorni, aunque la sesión también dejó señales de alerta que deberán ser tenidas en cuenta para evitar que la oposición recupere la iniciativa legislativa.
El contexto en el que llegó la sanción definitiva de la reforma no era ni por asomo el mejor: a las desventuras judiciales del jefe de Gabinete hay que agregar los coletazos del caso Libra, las denuncias por préstamos a tasa subsidiada del Banco Nación a funcionarios libertarios, y especialmente una economía con síntomas de agotamiento, con la inflación otra vez recalentada.
Karina Milei en el recinto: la importancia de capitalizar la victoria
La presencia de Karina Milei en uno de los palcos del recinto marcó la importancia que para la Casa Rosada tenía capitalizar al máximo posible una victoria política en esta coyuntura adversa. El oficialismo necesita recuperar el centro del ring y empezar a instalar su propia agenda pública: la victoria en Diputados es un paso en ese sentido.
Sin embargo, al analizar detenidamente el desarrollo de la sesión, es imposible pasar por alto algunos signos de empoderamiento opositor que obligan al oficialismo a permanecer alerta.
La oposición juntó 124 y 125 votos: al borde del quórum propio
La oposición logró mayorías en cada uno de los pedidos de apartamiento que puso a votación con el objetivo de incluir distintos proyectos en el temario de la sesión, como por ejemplo la interpelación de Adorni, el repudio por la quita de acreditaciones a periodistas, la citación a Karina Milei por el caso Libra o la declaración de la neutralidad argentina en la guerra con Irán.
Si la oposición no logró su cometido fue por cuestiones reglamentarias: los expedientes en cuestión no estaban en el orden del día de la sesión y por lo tanto requerían las tres cuartas partesde los diputados presentes.
Con todo, la interpelación a Adorni planteada por la diputada Paula Penacca (Unión por la Patria)consiguió 124 votos afirmativos, y los proyectos vinculados al caso Libra que presentó Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) cosechó 125 voluntades.
Una lección para el oficialismo: las mayorías son inestables
¿Cómo se traduce esto políticamente? La oposición quedó al borde de los 129 diputadosnecesarios para garantizarse el quórum en una hipotética sesión pedida por ellos mismos, en la que podrían emplazar a las comisiones respectivas para el inmediato tratamiento de los proyectos de su interés.
Este ejercicio de construcción de mayorías es exactamente lo que practicó con éxito la oposición durante todo el 2025, y que le permitió crear la comisión investigadora y sancionar leyes importantes, posteriormente vetadas por Milei.
El recambio legislativo de diciembre pasado rediseñó el mapa de poder en el Congreso, dejando como resultado una mejor posición relativa para el oficialismo. No obstante, la sesión de ayer dejó una lección: las mayorías a favor de unos u otros son inestables y la dinámica política puede alterar la balanza en cualquier momento.
“Ni siquiera nosotros esperábamos llegar a ese número. Creo que subestimamos nuestra capacidad y dejamos pasar la chance durante la sesión. Igual era difícil. No estaba claro si lo podíamos hacer desde el punto de vista reglamentario” , confesó un diputado opositor.
Cómo sigue la agenda en Diputados
Según pudo confirmar Agencia Noticias Argentinas de altas fuentes parlamentarias, el próximo mojón en el camino parlamentario será el tratamiento de un proyecto para que Argentina adhiera al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) , un compromiso que fue parte del acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos.
El Gobierno nacional tiene previsto ingresar a la brevedad el proyecto de ley que tiene por objeto modernizar la normativa de propiedad intelectual para estar en línea con los estándares internacionales en materia de seguridad jurídica y previsibilidad para la innovación. Esta iniciativa había logrado media sanción del Senado en 1998, y nunca tuvo tratamiento en Diputados.
Otra iniciativa que está en la mira es la Ley Hojarasca, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, para limpiar el digesto jurídico argentino de sus excesos normativos. También se espera el paquete de proyectos vinculados a la inviolabilidad de la propiedad privada, que incluye un procedimiento de desalojo exprés.
Para más adelante se espera también el tratamiento de un proyecto para endurecer el Código Penal, y en el horizonte para este año se recorta asimismo una ambiciosa reforma electoral y del régimen de los partidos políticos.




