Aún sin fecha a la vista para la reunión constitutiva, la comisión bicameral de Fiscalización y Seguimiento de los Organismos y las Actividades de Inteligencia ya viene generando tironeos incesantes entre las fuerzas políticas, que quieren tener asiento en la mesa de discusión, y también es un foco que tensiona al máximo la interna del Gobierno.
Dos fuentes parlamentarias distintas, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, le había prometido la silla de la presidencia al jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, en un cónclave reservado del que también participó el ministro de Interior, Diego Santilli, que fue testigo del ofrecimiento.
Karina Milei quiere a Sebastián Pareja para vigilar la SIDE
Sin embargo, después de ese episodio recrudeció la interna del Gobierno entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el super asesor sin cargo Santiago Caputo. En este marco, trascendió como un secreto a voces que la hermana del presidente pretendía colocar a Sebastián Pareja, un incondicional de ella, en el lugar prometido a Ritondo.
La idea de la hermanísima es vigilar desde el Congreso a la SIDE, un organismo que controla Caputo a través de su titular Cristian Auguadra, y del subsecretario administrativo, José Lago Rodríguez, quien maneja la caja de la estructura.
El trascendido de que Pareja desembarcaría en la bicameral de Inteligencia molestó al PRO, un aliado de la primera hora, que aún no tira la toalla. “Se verá en comisión si cumplen con su palabra” , contestaron las fuentes del partido amarillo.
Unión por la Patria: Rossi y Tailhade, los candidatos
Por parte de Unión por la Patria, en principio, los designados en representación de la Cámara de Diputados serían Agustín Rossi y Rodolfo Tailhade, aunque aún no está nada confirmado. Ambos tienen credenciales de sobra para ejercer dicho rol: Rossi fue interventor de la Agencia Federal de Inteligencia durante un período del Gobierno del Frente de Todos, y Tailhade fue director de la Escuela Nacional de Inteligencia durante la gestión de Oscar Parrilli al frente de la SIDE en 2015.
El massismo y el grupo de peronistas federales que encabezan Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel también pretenden colarse en la discusión aunque corren desde atrás, con menos chances que Rossi y Tailhade.
El problema del peronismo en el Senado
El mayor problema para el peronismo lo tiene en el Senado, ya que allí el oficialismo, con Patricia Bullrich a la cabeza, pretende escamotearle al menos una silla en la bicameral. En la conformación anterior, el PJ contaba con tres representantes (Wado de Pedro, Florencia López y Oscar Parrilli), pero el recambio legislativo dejó al peronismo más debilitado, pasando de 30 a 21 senadores.
La UCR tendrá un representante asegurado por el Senado, ya que tiene una decena de legisladores en la Cámara alta, mientras que Provincias Unidas espera colocar a uno propio por la Cámara de Diputados.
Una comisión clave para el control de los organismos de inteligencia
El último presidente de la bicameral de Inteligencia había sido el radical porteño Martín Lousteau, antes de dejar de ser senador para convertirse en diputado. Antes del ex ministro de Economía, el titular había sido el ex diputado nacional Leopoldo Moreau, quien se desempeñó en ese cargo durante más de cuatro años.
Para este nuevo ciclo, le toca conducir a la comisión, que reúne a siete representantes por cada cámara (en total 14 integrantes) , a un diputado nacional. La pelea por la presidencia refleja las tensiones internas del oficialismo y la disputa por el control de los organismos de inteligencia.




