El rey Carlos III del Reino Unido viaja este lunes a Estados Unidos, un viaje para conmemorar el 250 aniversario de la independencia estadounidense , que es del todo incómodo por el contexto actual de las relaciones entre los dos países, que atraviesan el peor momento de las últimas décadas.
El rey, que estará acompañado de la reina Camila, tendrá que hacer equilibrios diplomáticos después de meses de tensiones entre el presidente estadounidense, Donald Trump , y el primer ministro británico, Keir Starmer , y a raíz de la reciente filtración de un correo electrónico en el que Washington se plantea retirar su apoyo al Reino Unido en la disputa con Argentina por las Islas Malvinas.
La gira de cuatro días incluye un discurso ante el Congreso de Estados Unidos, lo que representa la primera intervención de un rey británico en esta sede desde 1991, cuando lo hizo su madre, la reina Isabel II.
La tensión por Malvinas y la guerra contra Irán
La negativa británica de sumarse a la guerra contra Irán y apoyar a su tradicional aliado estadounidense ha tensionado unas relaciones que acumulan enfrentamientos dialécticos y discrepancias abiertas. El viernes pasado, el Pentágono reabrió una vieja herida cuando se reveló que Estados Unidos podría reconsiderar su postura sobre la soberanía de las islas Malvinas, de titularidad británica pero reclamadas históricamente por Argentina, que en Londres se interpreta como una represalia por la negativa de Starmer a “dejarse arrastrar a una guerra” .
La Argentina quiere reabrir el debate
Para Buenos Aires, la disputa no es un tema cerrado, sino una “causa nacional” , y el presidente Javier Milei aseguró que su gobierno está “haciendo avances como no se habían hecho nunca”en relación con la reclamación de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. Para Londres, no hay debate. “No podríamos ser más claros sobre la posición del Reino Unido respecto a las islas. Es una posición de largo recorrido y no ha cambiado”, afirmó un portavoz del primer ministro británico.
Una gira con «muchos riesgos»
La gira de cuatro días, organizada por el gobierno británico con mucha antelación y mucho antes de que estallara la guerra, incluye actos destacados como un discurso ante el Congreso. Es una visita en la que hay “mucho en juego, muchos riesgos y muchas oportunidades” , dijo una fuente de palacio a la BBC. La gira incluye una recepción privada entre Trump y los monarcas, una cena de Estado en la Casa Blanca, la intervención de Carlos III en el Congreso, y una visita a Nueva York para rendir homenaje a las víctimas del 11S.
Trump amenaza con un «gran arancel» al Reino Unido
El presidente estadounidense advirtió que podría responder con “un gran arancel” si el gobierno británico no elimina el impuesto del 2% a las grandes tecnológicas, que ha aportado unos 800 millones de libras al tesoro británico. Además, Trump también ha puesto sobre la mesa otros puntos de fricción: la política migratoria británica y la decisión del gobierno de suspender nuevas prospecciones petroleras en el mar del Norte.
El rey Carlos III viaja a EE.UU. en plena tensión por Malvinas y la guerra con Irán. La gira, que incluye un discurso ante el Congreso, llega en el peor momento de las relaciones bilaterales en décadas.




