En medio de una tormenta judicial de proporciones incalculables, el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, sacudió las estructuras del tablero político al formalizar una polémica presentación ante la Oficina Anticorrupción y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El funcionario no solo entregó su declaración jurada del año 2025, sino que ejecutó un masivo paquete de rectificaciones impositivas que modifican de manera drástica las finanzas de su grupo familiar informadas desde 2020. El blanqueo forzado expone un abrumador volumen de dinero y activos de origen digital que el ministro coordinador jamás le había declarado al Estado argentino.
La desesperada maniobra de transparencia tardía se concretó bajo una asfixiante presión judicial. El ministro enfrenta una pesada investigación penal en los tribunales federales de Comodoro Py por presunto enriquecimiento ilícito y negociaciones incompatibles con la función pública, una causa de alto voltaje que instruye el magistrado Ariel Lijo junto al implacable fiscal Gerardo Pollicita.
Criptomonedas ocultas y una polémica frase: «Ahorramos en negro, como todos»
El dato más explosivo que Adorni se vio obligado a registrar en sus carpetas oficiales es la tenencia oculta de ahorros en criptomonedas por un total de USD 513.000, un espectacular patrimonio derivado de operaciones de compraventa con Bitcoin efectuadas en la clandestinidad fiscal entre los años 2013 y 2018. En una reciente aparición televisiva en el canal LN+, el propio jefe de ministros intentó bajarle el tono al escándalo detallando que su inversión inicial fue de USD 200.000 y que la misma le arrojó un beneficio neto cercano a los USD 300.000, asegurando que la trazabilidad del dinero está garantizada mediante las claves de sus monederos virtuales.
Sin embargo, el sincericidio del funcionario libertario llegó a su punto máximo al justificar por qué ocultó esa colosal fortuna durante tantos años a los ojos del fisco nacional: «Ahorramos en negro, como todos los argentinos», disparó sin tapujos. Desde el entorno más íntimo del jefe de Gabinete admitieron con ligereza que existieron groseras «fallas de criterio» en las presentaciones del año 2023 debido a que el propio Adorni se encargó de completarlas a mano sin asesoramiento, un escenario que recién se profesionalizó a partir de 2024 con la intervención de un contador matriculado. La estrategia judicial de la defensa es clara: demostrar que todo ese dinero fue adquirido mucho antes de sumarse a las filas del gobierno de Javier Milei.
Mansiones en countries, refacciones bajo la lupa y la herencia platense
Los drásticos cambios presentados ante las autoridades regulatorias también salpicaron y alteraron el perfil tributario de su esposa, Bettina Angeletti, dejando asentados sus quince años de trayectoria jerárquica en el sector privado y su condición vigente de monotributista. Asimismo, Adorni tuvo que corregir de urgencia los papeles de una costosa propiedad en el exclusivo barrio cerrado Indio Cuá, comprada en noviembre de 2025 por un valor de 120.000 dólares: la mansión estaba registrada insólitamente de forma exclusiva a nombre de Angeletti y ahora pasó a inscribirse en condominio por mitades idénticas. Respecto a las fastuosas refacciones edilicias en dicho lote, que la Justicia Federal calculaba inicialmente en 245.000 dólares, el funcionario adujo que el desembolso real fue de 170.000 dólares en billete estadounidense.
El largo listado de rectificaciones impositivas sumó además un departamento ubicado sobre la calle Miró, en el corazón del barrio porteño de Caballito, adquirido en la misma fecha del country. La rendición de cuentas oficial detalló que dicha transacción se cerró mediante un convenio privado de palabra con un amigo personal de Adorni, identificado como Pablo Feijoó; el vocero abonó una seña inicial de 30.000 dólares y cubrió el remanente de 100.000 dólares mediante créditos tradicionales e hipotecas bancarias, negando pagos informales complementarios, aunque admitió que las remodelaciones posteriores le insumieron otros 65.000 dólares billete.
Finalmente, la millonaria actualización patrimonial incorporó los dividendos percibidos por la sucesión de su padre, Jorge Eduardo Adorni, fallecido en el año 2022. Por este concepto sucesorio, el funcionario de la Casa Rosada declaró haber cobrado la suma de 57.000 dólares tras destrabarse la venta de un inmueble que se encontraba hipotecado en la ciudad de La Plata, a los que se sumaron otros 22.000 dólares en efectivo por la liquidación final de una parcela de tierra rural ubicada en el partido bonaerense de Daireaux. Tras el terremoto de reajustes ejecutados ante el organismo de control ARCA, el titular de la Jefatura de Gabinete adelantó que tiene previsto saldar todos los cargos e intereses pendientes que correspondan por las modificaciones aplicadas sobre los últimos cinco períodos fiscales, buscando desactivar una bomba judicial que amenaza su continuidad en el Gobierno.
