La carne de burro llegó a Trelew y desató un fenómeno inesperado. En apenas un día y medio se agotaron todos los cortes disponibles en la carnicería Jones (Colombia 699), evidenciando una alta aceptación por parte del público y despertando interés tanto en consumidores como en productores de la zona. Lo que comenzó como una prueba piloto se convirtió en un éxito rotundo.
El impulsor de esta iniciativa es Julio Cittadini, productor de la zona de Punta Tombo. «Se pensaba que el producto podía durar entre una semana y diez días, pero en un día y medio se vendió todo y la gente volvía a buscar más», detalló el productor al repasar la respuesta del mercado.
Por qué la carne de burro conquistó a los trelewenses
De acuerdo a Cittadini, el interés no se explica únicamente por el precio mucho más económico que la carne de vaca, sino también por sus cualidades organolépticas. «Es una carne muy rica, saludable y de sabor muy similar al vacuno», afirmó. Los cortes comercializados son equivalentes a los de la carne bovina, lo que facilita su incorporación en la dieta habitual. Además, el productor aseguró que quienes la prueban suelen llevarse «una muy buena sorpresa».
En comparación con otras carnes alternativas, como la de guanaco, destacó que existen diferencias notables en textura, sabor y composición, siendo la de burro más cercana al paladar tradicional argentino. Una característica que podría facilitar su aceptación masiva.
Producción limitada, pero con potencial de expansión
Actualmente, Cittadini es el único productor que impulsa esta actividad en la zona, lo que limita la capacidad de abastecimiento. No obstante, anticipó que la oferta podría ampliarse en el corto plazo, una vez que se habiliten formalmente los procesos de faena y comercialización. «Hay varios productores interesados en sumarse, pero están esperando la habilitación del matadero y la venta al público», explicó.
El desarrollo de esta cadena productiva también abre nuevas oportunidades, como el aprovechamiento del cuero. En ese sentido, el productor señaló que existe una fuerte demanda internacional, especialmente desde China, donde ciertos subproductos son utilizados con fines medicinales y alcanzan alto valor comercial.
Un producto gourmet en Francia, masivo en China
Aunque en Argentina su consumo resulta poco habitual y hasta genera cierto rechazo inicial, la carne de burro es considerada un producto tradicional en otros países. Cittadini mencionó que en Francia se la valora como una carne gourmet, de alta calidad y precio, mientras que en China su consumo es masivo y está integrado en la cultura alimentaria.
«Acá suena raro porque nunca se utilizó, pero en otras partes del mundo es exactamente al revés», explicó el productor. La comparación abre un interrogante: ¿Argentina está lista para sumarse a esta tendencia global?
Degustaciones con alta demanda y buena aceptación local
El fenómeno también se reflejó en la convocatoria a degustaciones organizadas en la zona, que registraron alta demanda y cupos completos, lo que confirma el interés creciente por esta alternativa. Además, el productor descartó conflictos o controversias a nivel local: «No hemos tenido ningún problema en la zona, la aceptación ha sido muy buena», aseguró.
La experiencia piloto en la carnicería Jones superó todas las expectativas y abrió el debate sobre una alternativa productiva que podría expandirse en la región.
La carne de burro llegó a Trelew y se agotó en un día y medio. Más económica que la vacuna, de sabor similar y con propiedades saludables, el producto de Julio Cittadini generó un furor inesperado. Productores de la zona ya esperan habilitaciones para sumarse. En Francia es gourmet, en China es masivo y en Trelew, por ahora, es un éxito de ventas.




