La investigación por la muerte de Ángel López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia en circunstancias dudosas, dio un giro clave en las últimas horas: la Justicia ordenó la detención de su madre, Mariela Altamirano, y de su pareja, Maicol González, quienes ahora están imputados por presunto homicidio agravado.
El caso, que conmociona a toda la región, avanza con medidas judiciales contundentes mientras se intenta esclarecer qué ocurrió en la vivienda donde el menor vivía.
Detenciones y acusación por homicidio agravado
La medida fue dispuesta tras un pedido de la querella que representa al padre del niño, Luis López, y que calificó el hecho como un “presunto asesinato”.
Altamirano fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que González quedó alojado en la Seccional Mosconi, en Km. 3. En tanto, la hija de ambos, de seis meses, quedó bajo resguardo y será derivada a Córdoba.
El abogado de la familia paterna, Roberto Castillo, solicitó que ambos sean imputados por homicidio agravado por el vínculo, en concurso con abandono de persona seguido de muerte, además de requerir prisión preventiva, lo cual fue concedido por el tribunal ante riesgos de fuga y posible entorpecimiento de la causa.
Sospechas de encubrimiento y pruebas clave
Uno de los puntos más graves que expuso la querella es la sospecha de que los acusados intentaron eliminar evidencia fundamental.
Según consta en el expediente, habrían incinerado prendas del niño tras su muerte, lo que para la acusación constituye un intento de encubrimiento que podría afectar la reconstrucción de los hechos.
“Estamos ante un hecho gravísimo. No solo mataron a un niño indefenso, sino que después intentaron borrar las pruebas”, expresó el abogado Castillo.
Lesiones previas y una muerte bajo sospecha
Ángel fue trasladado de urgencia al Hospital Regional tras descompensarse en su casa, pero falleció menos de 48 horas después.
Los primeros resultados de la autopsia revelaron lesiones en el cráneo compatibles con una antigüedad de aproximadamente 10 días, lo que reforzó la hipótesis de un posible homicidio.
Los fiscales Cristian Olazábal y Facundo Oribones sostienen que se trata de una muerte dudosa potencialmente ilícita y no descartan ninguna línea investigativa.
Un contexto de vulnerabilidad y antecedentes
La querella sostiene que el menor se encontraba en un contexto de vulnerabilidad, con presunta desatención, falta de controles médicos y posibles malos tratos.
Además, trascendió un antecedente judicial reciente: el 9 de febrero de 2026, el juez de Familia Pablo Pérez había ratificado la guarda a favor de la madre, tras una audiencia donde el niño expresó su deseo de permanecer con ella.
Sin embargo, el padre acumulaba denuncias por conductas violentas, lo que complejiza aún más el escenario familiar.
Versiones cruzadas y una causa en etapa clave
Mientras la familia paterna asegura que “a Ángel lo mataron”, la madre niega cualquier responsabilidad: “Yo no maté a mi hijo”, declaró previamente.
Con la prisión preventiva ya dictada, la causa entra en una etapa decisiva, con peritajes en curso, análisis de celulares y estudios complementarios que serán determinantes.
La querella insiste en que el caso debe ser calificado como homicidio agravado, delito que prevé prisión perpetua.
Un pedido de justicia que crece
El caso generó una fuerte conmoción en Comodoro Rivadavia y en toda la región. La familia del niño exige respuestas y avances concretos.
“No vamos a parar hasta que se haga justicia por Ángel”, afirmó el abogado Castillo, reflejando el reclamo que hoy atraviesa a toda la comunidad.




