La causa por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años que conmocionó a Comodoro Rivadavia y al país entero, sumó este lunes una voz que promete no dar tregua.
El abogado Roberto Castillo, que se incorporará como querellante, llegó a la ciudad y en la puerta misma de la Fiscalía fijó una posición tajante: «Son dos asesinos, tienen que estar detenidos y recibir la cadena perpetua». Sus palabras no fueron medidas ni cautelosas. Fueron un misil directo contra Mariela Beatriz Altamirano y Michael González, los dos detenidos por la muerte del pequeño.
Castillo sostuvo que la evidencia reunida hasta ahora ya alcanza para afirmar que ambos tuvieron participación directa en la muerte del nene. Y pidió que sean imputados por homicidio agravado con alevosía, uno de los encuadres más graves que prevé el Código Penal argentino.
El adelanto del querellante: «Hay mucha prueba que acredita que le dieron muerte»
La irrupción pública del letrado no fue tímida. Castillo habló ante los medios al llegar a la sede judicial y dejó en claro que su estrategia se apoyará en una acusación fuerte. «Hay mucha prueba que acredita que estas personas le dieron muerte a Ángel», aseguró, colocando el eje de su intervención en la solidez de los elementos reunidos hasta ahora en el expediente.
El abogado sostuvo que ya tuvo acceso a una de las piezas más sensibles de la investigación: el informe forense. Y a partir de ese material, su interpretación es concluyente. «Accedí al informe forense, hay mucha prueba que acredita que estas personas le dieron muerte a Ángel», repitió para darle sustento técnico a su postura y mostrar que su acusación no descansa solamente en una lectura preliminar del caso.
La audiencia clave de este martes y el pedido de perpetua
Este martes está prevista la audiencia de control de detención y apertura de la investigación, un paso que puede ordenar la imputación formal y el encuadre que la fiscalía sostendrá de aquí en adelante. Castillo explicó que antes de esa audiencia planeaba reunirse con el fiscal de la causa para interiorizarse en detalle sobre la pesquisa y fortalecer la actuación de la querella.
Y endureció todavía más el tono cuando se refirió al futuro procesal de los imputados. «Son dos asesinos, tienen que estar detenidos y recibir la cadena perpetua», afirmó al hablar ante la prensa. La frase no solo anticipó el perfil que buscará imprimirle a la querella, sino que además dejó planteado un pedido de máxima severidad penal para ambos acusados.
Su planteo también avanzó sobre el reparto de responsabilidades dentro del hecho investigado. Castillo sostuvo: «La madre es coautora penalmente responsable y quien le produjo las lesiones directas es Michael, su pareja». A partir de esa interpretación, pidió que los dos sean acusados por homicidio agravado, con el agravante de alevosía.
Violencia previa y críticas a la Justicia: «Hay mucha corrupción»
El letrado no limitó su mirada al episodio final que terminó con la muerte del chico. Describió un cuadro más amplio de violencia previa. Ante las cámaras, aseguró que Ángel «estuvo sometido a un contexto de violencia» y vinculó esa situación con posibles fallas institucionales previas.
En ese punto, lanzó otra crítica de fondo al señalar que hubo «negligencia por parte de varios funcionarios de la Justicia, que está corrompida. Hay mucha corrupción». Una declaración explosiva que apunta directamente a las espaldas del sistema judicial.
Dentro de esa reconstrucción, Castillo sumó una referencia al paso del nene por el jardín de infantes. Señaló: «Hay un informe de las maestras de su jardín de que Ángel era alegre, pero en las últimas semanas estaba triste, no quería dibujar. La prueba nos dice que lo aislaron». Ese tramo de su exposición apuntó a reforzar la idea de un deterioro previo en la vida cotidiana del chico y de un entorno que, según sostiene, ya mostraba señales de alarma.
El documento judicial y la disputa por la tenencia
Otro de los puntos sobre los que debió responder fue el documento judicial conocido en los últimos días, donde se consignaba que Ángel quería estar con su madre y no con su padre. Frente a esa referencia, Castillo buscó resignificar el sentido de esa afirmación y sostuvo: «Su madre era Lorena, no lo decía por Mariela porque ella desapareció y de un día para el otro pidió su tenencia». Con esa respuesta, intentó disputarle a ese antecedente judicial el valor interpretativo que podría tener dentro de la causa.
El respaldo a la fiscalía pese a todo
Pese a sus fuertes cuestionamientos a sectores de la Justicia, el abogado sí marcó una diferencia respecto del trabajo actual del Ministerio Público Fiscal. Dijo estar conforme con la actuación de la fiscalía en estos días y sostuvo que se trabajó de manera «excelente» a partir de declaraciones y allanamientos que, según afirmó, permitieron construir «un cuadro de imputación sólido». Esa valoración dejó ver que la querella buscará apoyarse en la tarea ya realizada para empujar una acusación más contundente en la audiencia.
La llegada de Roberto Castillo a Comodoro Rivadavia introdujo una nueva presión sobre una causa que ya venía cargada de conmoción pública y expectativa judicial. Su discurso no abrió una etapa de prudencia, sino de confrontación directa con los acusados y de exigencia para que la investigación avance con la figura penal más grave posible. Lo inmediato ahora estará puesto en la audiencia de este martes, donde empezará a verse si esa lectura encuentra respaldo formal dentro del expediente.




