EE.UU. inicia el bloqueo total de puertos iraníes en el estrecho de Ormuz.
La tensión en el Medio Oriente ha escalado a niveles críticos este lunes 13 de abril de 2026. Bajo una orden directa del presidente Donald Trump, la Marina de los Estados Unidos inició una operación de bloqueo total sobre los puertos iraníes en el estratégico estrecho de Ormuz. La medida, anunciada a través de la plataforma Truth Social, restringe el tráfico de cualquier embarcación que tenga como origen o destino territorio iraní, permitiendo únicamente el paso de buques no vinculados con dicha nación.
El colapso diplomático y la respuesta internacional
Esta drástica acción militar surge como consecuencia inmediata del fracaso en las conversaciones nucleares llevadas a cabo en Pakistán. Mientras Trump asegura que el diálogo se frustró ante la negativa de Teherán a renunciar a su programa atómico, el ministro iraní Abás Araqchi atribuyó el colapso al «maximalismo estadounidense». En respuesta, el ejército iraní calificó la maniobra como un acto de «piratería» y advirtió que ningún puerto del Golfo estará a salvo de represalias si el bloqueo persiste.
A pesar de que Trump afirmó que el Reino Unido colaboraría con dragaminas, el primer ministro británico Keir Starmer desmintió la participación de su país en el bloqueo naval, subrayando que Londres apuesta por la reapertura total de la vía estratégica. Por su parte, naciones como España y China han rechazado la medida, calificándola de «sin sentido» y abogando por soluciones diplomáticas para restaurar la libertad de navegación sin obstáculos.
Impacto económico y crisis humanitaria
El inicio del bloqueo disparó de inmediato las alarmas en los mercados energéticos globales. El precio del barril de petróleo superó los 100 dólares al inicio de la jornada, con subas superiores al 7% para el Brent y al 8% para el West Texas Intermediate (WTI). Según analistas del Soufan Center, el objetivo de la administración Trump es asfixiar los ingresos por exportación de Irán y presionar a sus principales socios comerciales, especialmente a China.
Desde que el conflicto armado se desató el pasado 28 de febrero, la cifra de víctimas fatales supera las 6.000 personas, concentrándose la mayor parte de las pérdidas humanas en Irán y el Líbano. En este contexto, el alto el fuego vigente tiene fecha de expiración para el próximo 22 de abril, y su renovación permanece en una incertidumbre absoluta mientras ambas potencias mantienen una postura de extrema desconfianza mutua.




