El conflicto por la gestión de residuos en la cordillera sumó un nuevo capítulo de tensión política.
El intendente de Esquel, Matías Taccetta, respaldó con firmeza la ejecución del nuevo módulo de enterramiento en la planta GIRSU, financiado íntegramente con recursos municipales, y lanzó una advertencia clara sobre el convenio con la localidad vecina: Esquel no está en condiciones de seguir asumiendo los costos operativos de otras jurisdicciones.
Obra con fondos propios y presión judicial
Taccetta defendió la decisión de avanzar con la construcción del módulo de enterramiento 2 utilizando exclusivamente las arcas de Esquel. Según el jefe comunal, la medida no fue caprichosa, sino una respuesta a los plazos legales y judiciales que ya no permitían más dilaciones. “Teníamos que cumplir con los plazos establecidos por la Justicia y ya no había más tiempo”, sentenció.
A pesar de que durante diez meses se intentó lograr un esquema de financiamiento compartido con Trevelin, las negociaciones no prosperaron. Ante el agotamiento de los tiempos administrativos, Esquel activó una licitación pública, adjudicó la obra y comenzó los trabajos para evitar un colapso sanitario y legal.
Revisión del convenio y defensa del contribuyente
En un mensaje directo a la dirigencia de Trevelin, el intendente sostuvo que el actual convenio marco debe ser analizado junto al Concejo Deliberante de Esquel. Taccetta fue tajante al señalar que, si el acuerdo no garantiza un funcionamiento equitativo, deberá ser modificado o, en última instancia, dejado sin efecto.
«No estamos en condiciones de estar subsidiando a localidades vecinas. Si la obra es pagada con impuestos de los vecinos de Esquel, es lógico que el beneficio sea para la ciudad».
El mandatario remarcó que su prioridad es la defensa de los intereses de los contribuyentes locales, quienes hoy sostienen una estructura que brinda servicio a toda la región.
Cruces y falta de acuerdo político
Respecto a las quejas de funcionarios de Trevelin sobre una supuesta exclusión en la toma de decisiones, Taccetta desmintió tales versiones. Detalló que existieron múltiples reuniones y hasta un principio de acuerdo que nunca llegó a formalizarse por parte de la gestión vecina.
La situación de la planta GIRSU requiere soluciones urgentes y, ante la falta de una firma conjunta para el financiamiento, Esquel decidió tomar las riendas de la infraestructura, lo que ahora pone en duda cómo será la futura disposición de residuos de las localidades que no aportaron a la construcción del nuevo módulo.




