A prepararse. La Subsecretaría de Protección Ciudadana de Chubut confirmó lo que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) viene anticipando: dos alertas amarillas simultáneas para este martes 28 de abril.
Por un lado, vientos intensos que barrerán toda la provincia con ráfagas que podrían superar los 90 km/h. Por el otro, lluvias de variada intensidad que afectarán cordillera y costa, con posibilidad de nieve en las zonas más altas.
Los fenómenos no serán simultáneos en todo el territorio, pero sí dejarán una jornada de alto riesgo en rutas, ciudades y sectores cordilleranos.
Viento: la noche del martes será la peor parte
El parte oficial indica que el fenómeno de viento se hará sentir principalmente durante la noche del martes, con circulación predominante del sector oeste. Las velocidades sostenidas oscilarán entre 50 y 70 km/h, pero lo preocupante son las ráfagas: podrían alcanzar los 90 km/h e incluso superarlos de manera puntual en algunas zonas.
¿Recomendaciones clave?
-
Asegurar objetos que puedan volarse (macetas, chapas, toldos).
-
Evitar circular en rutas durante las horas de mayor intensidad.
-
Mantenerse alejado de árboles, carteles y estructuras inestables.
Lluvias y posible nieve: la cordillera, otra vez en alerta
En paralelo, rige una alerta amarilla por lluvias para la tarde del martes en distintas regiones de la provincia. Los acumulados estimados oscilan entre 10 y 20 milímetros, aunque podrían superarse de forma puntual si las tormentas se intensifican.
Las áreas afectadas incluyen:
-
Cordillera de Cushamen
-
Futaleufú
-
Languiñeo
-
Tehuelches
-
Río Senguer
-
Costa de Escalante
Además, en las zonas cordilleranas no se descarta que las precipitaciones se presenten en forma de nieve, lo que podría complicar aún más la circulación vehicular y generar condiciones adversas en rutas de montaña.
Qué significa alerta amarilla y cómo hay que actuar
Dentro del sistema del SMN, la alerta amarilla implica fenómenos meteorológicos con potencial de generar inconvenientes en la vida cotidiana. No son eventos extremos, pero sí requieren atención. Las autoridades provinciales se mantienen en estado de monitoreo constante y recomiendan seguir exclusivamente los informes oficiales para actualizar la evolución de las condiciones.
Lo más importante: evitar el pánico, pero no la precaución.




