En una cumbre decisiva en Puerto Madryn, la cúpula sindical y los delegados dieron luz verde al acuerdo. Buscan blindar los sueldos contra la inflación permanente.
En un giro crucial para el sector pesquero e industrial de la región, la conducción del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) junto a los delegados de las comisiones internas definieron el rumbo de sus ingresos.
Luz verde en Puerto Madryn para el nuevo esquema de sueldos
Tras intensos debates, se llevó a cabo una asamblea general en la sede sindical de Puerto Madryn con el objetivo de desmenuzar y analizar minuciosamente cada uno de los avances logrados en la compleja negociación paritaria correspondiente al período 2026-2027.
Durante el encuentro presencial, los representantes gremiales mantuvieron un profundo intercambio de opiniones donde se aclararon dudas técnicas y se brindaron informes detallados sobre la evolución de las tratativas directas con la Cámara Argentina de Procesadores de Pescado (CAPIP).
Finalmente, la última propuesta salarial presentada por la patronal recibió un respaldo contundente, siendo aprobada por la casi totalidad de los dirigentes y delegados que asistieron al cónclave.
Guerra a la inflación para sostener el poder adquisitivo
El núcleo duro del entendimiento radica en una estrategia de recomposición integral que se ejecutará de forma inmediata. Las nuevas escalas salariales actualizadas serán remitidas formalmente a la Cámara empresaria en el transcurso de las próximas jornadas.
Esta medida administrativa busca sellar el acuerdo definitivo que llevará alivio económico directo a las trabajadoras y trabajadores de la industria alimenticia, garantizando un piso de estabilidad en las plantas de producción.
La premisa fundamental del gremio se mantuvo inalterable desde el inicio de las conversaciones. El propio secretario general del STIA, Luis Núñez, había remarcado con firmeza semanas atrás que la meta innegociable era blindar de manera efectiva el poder adquisitivo de los operarios ante el avance implacable del costo de vida en el país.
El dirigente gremial fue categórico al sostener que la prioridad absoluta de la entidad es consolidar una recomposición salarial real que respete de forma estricta los movimientos del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Doble frente paritario y el camino hacia un acuerdo definitivo
La ingeniería de la negociación con la Cámara contempla dos etapas cruciales que se resolverán en simultáneo. El primer frente se enfoca en dar un cierre formal al acuerdo paritario que se encuentra vigente, lo que implica determinar con precisión los porcentajes de incremento que se aplicarán de manera retroactiva sobre los últimos meses del período en curso.
El segundo aspecto estratégico apunta de lleno a trazar las pautas económicas y las cláusulas de revisión del nuevo convenio colectivo que regirá la actividad laboral hasta mediados del próximo año. Con el aval absoluto de las bases y las escalas listas para ser homologadas, el sindicato se encamina a formalizar un pacto paritario clave para desactivar cualquier escenario de conflicto o medidas de fuerza en las fábricas.
