Ultimátum a Irán: El enigmático mensaje de Trump que mantiene en vilo al mundo.
La tensión en Medio Oriente alcanzó un punto de ebullición este domingo 5 de abril de 2026. A escasas horas de que expire el plazo impuesto por la Casa Blanca, el presidente Donald Trump lanzó un críptico mensaje a través de su red social Truth Social: “¡Martes, 8:00 p. m., hora del este!”. Esta breve declaración sugiere una extensión técnica del ultimátum original, desplazando la posibilidad de una ofensiva militar hacia la medianoche del miércoles (hora GMT).
Negociaciones bajo presión y la sombra del petróleo
Pese a la retórica incendiaria, el mandatario estadounidense manifestó a la cadena Fox News que existe una “buena posibilidad” de alcanzar un acuerdo con el régimen de Teherán este lunes. El eje del conflicto sigue siendo la reapertura del Estrecho de Ormuz, una vía vital por donde circula una quinta parte del petróleo mundial y que permanece bloqueada desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero.

Trump fue categórico al advertir que, de no concretarse un pacto de forma inmediata, está considerando «hacerlo volar todo por los aires y tomar el control del petróleo». Como incentivo para destrabar el diálogo, el presidente garantizó inmunidad diplomática a los negociadores iraníes, asegurando que no serán blanco de ataques por parte de fuerzas estadounidenses o israelíes durante el proceso.
La respuesta de Teherán: advertencias de un «infierno viviente»
La reacción desde Irán no se hizo esperar. Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, respondió con dureza a través de sus canales oficiales, acusando a Trump de arrastrar a las familias estadounidenses a un “infierno viviente”. Según el funcionario persa, las acciones de Washington responden a presiones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y advirtió que toda la región podría «arder» si persiste el asedio.
“No obtendrán nada mediante crímenes de guerra”, sentenció Qalibaf, subrayando que la única salida real es el respeto a los derechos del pueblo iraní y el fin de lo que calificó como un «juego peligroso». Mientras tanto, el mundo observa con preocupación el reloj: si las conversaciones del lunes fracasan, el martes a las 20:00 horas podría marcar el inicio de una destrucción sistemática de la infraestructura eléctrica y los puentes en suelo iraní.




