Inter Miami brilla en Baltimore tras su paso por la Casa Blanca.
El Inter Miami continúa su marcha triunfal en la Major League Soccer (MLS) tras vencer por 2-1 al DC United en un concurrido M&T Bank Stadium de Baltimore. En un encuentro correspondiente a la tercera fecha del certamen, el equipo de Florida logró abstraerse del impacto mediático que significó su reciente visita oficial a Washington para imponerse con autoridad gracias a la jerarquía de sus figuras argentinas.
Este resultado posiciona al conjunto dirigido por Javier Mascherano en la zona alta de la Conferencia Este, sumando seis unidades sobre nueve posibles. Según Rosario 3, el partido estuvo inevitablemente condicionado por la carga simbólica de los días previos, donde el plantel fue homenajeado por el presidente Donald Trump tras la histórica consagración en la MLS Cup 2025.
Sociedad argentina: golazos de De Paul y Messi
El «efecto Washington» pareció inyectar una dosis extra de confianza en los jugadores del Inter. A los 17 minutos del primer tiempo, Rodrigo De Paul rompió el cero con un remate de media distancia que dejó sin opciones al arquero local. Apenas diez minutos después, la conexión albiceleste volvió a dar frutos: tras una asistencia del joven Mateo Silvetti, Lionel Messi amplió la ventaja con una definición técnica de alta factura que sentenció el 2-0 parcial.
En el complemento, el DC United intentó reaccionar y logró descontar por intermedio de Tai Baribo. Sin embargo, la solidez defensiva del equipo de Mascherano y el control de los tiempos por parte de Sergio Busquets permitieron que el Inter Miami se llevara los tres puntos de Baltimore, cerrando una semana de altísima exposición con un éxito deportivo fundamental.
Fútbol y diplomacia: el encuentro con Donald Trump
La victoria en la cancha fue el cierre de 72 horas frenéticas para la delegación rosa. El pasado jueves, Messi y sus compañeros fueron recibidos en la Casa Blanca, donde el astro rosarino le entregó a Trump una pelota rosa y una camiseta personalizada con el número 47, en alusión al mandato del actual presidente estadounidense.
Durante la ceremonia, Trump elogió la decisión de Messi de jerarquizar la liga norteamericana y mantuvo intercambios distendidos con el resto del plantel, deteniéndose particularmente en Rodrigo De Paul. Según reportaron agencias internacionales, el mandatario aprovechó el evento para amalgamar el reconocimiento deportivo con su agenda política, destacando la dimensión global de la figura de Messi como un activo para la ciudad de Miami y el país.




