Javier Soto, director de Reto a la Vida, anunció la apertura del nuevo centro asistencial en la zona de El Doradillo.
En un paso histórico para la contención social en la ciudad, la fundación Reto a la Vida inaugurará formalmente este viernes 17 de abril de 2026 su nueva sede destinada exclusivamente al tratamiento de mujeres con consumos problemáticos. El centro, ubicado en la zona de El Doradillo, rompe con 13 años de trabajo enfocado únicamente en varones para ofrecer una respuesta integral y gratuita a una demanda creciente en la región.
Un espacio esperado por más de una década
La apertura de esta casa representa el cierre de un ciclo de planificación y el inicio de una nueva etapa para la organización en Puerto Madryn. Javier Soto, director de la fundación, recordó que durante más de una década la institución funcionó solo con la casa de varones —donde actualmente conviven 32 jóvenes—, pero la necesidad de un espacio para mujeres era una urgencia que no podía esperar más.
«Era un anhelo que veníamos planificando hace tiempo. Finalmente, las condiciones se dieron para consolidar esta ‘puerta de esperanza’», explicó Soto, quien además destacó que el proyecto busca replicar el modelo de éxito basado en la convivencia, el trabajo y la fe.
Equipo especializado y primeras residentes
Aunque la inauguración oficial está prevista para este viernes a las 11:00, el centro ya se encuentra operativo. Desde hace dos meses, un equipo de tres responsables trabaja en el acondicionamiento y seguimiento de las internas. Actualmente, el lugar ya brinda asistencia a las primeras dos residentes, quienes completaron su primer mes de programa con resultados positivos.
La metodología de Reto a la Vida se distingue por ser:
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Totalmente gratuita: No representa costos para las familias ni para las personas en situación de consumo.
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Basada en el testimonio: Los directores y coordinadores suelen ser personas recuperadas dentro de la propia fundación.
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Enfoque en la fe: La institución posee una identidad cristiana que sustenta su mensaje de superación.
El motor de la experiencia personal
Para Javier Soto, la dirección de este nuevo centro no es solo una tarea administrativa, sino una vocación personal. El referente compartió que él mismo logró recuperarse de las adicciones dentro de la fundación hace 20 años, lo que le otorga una perspectiva única sobre el proceso de cambio.
«Para Dios no hay nada imposible», afirmó Soto, reforzando la idea de que la libertad frente a las adicciones es alcanzable mediante herramientas concretas y acompañamiento humano. Con esta nueva sede en El Doradillo, Puerto Madryn suma un recurso vital para la reinserción social de mujeres que buscan transformar su realidad.




