El pañuelo, la mirada y el modo en que una pareja se dice cosas sin hablar van a ocupar este sábado el centro de la escena en Puerto Madryn.
Allí se realizará un seminario encabezado por Iris Ortiz , bailarina de Rawson, que junto a Pablo Casarosa viene de atravesar un recorrido de fuerte reconocimiento en certámenes y escenarios del folclore. La propuesta no aparece sólo como una clase técnica: también busca abrir un espacio donde la danza se piense desde la conexión, la escucha y la construcción compartida de sentido.
Ortiz llega a esta instancia después de un trayecto largo junto a su compañero, con quien lleva más de dos décadas de trabajo dentro de la danza.
Una trayectoria de reconocimientos: finalistas de Precosquín
Ese recorrido incluye títulos y reconocimientos de peso, entre ellos el lugar de ganadores de la pareja tradicional en el Festival Nacional de la Zamba en Tucumán , campeones provinciales del prelaborde, subcampeones nacionales y finalistas de Precosquín. Cuando habló de lo que dejó el paso por Cosquín, Ortiz corrió el foco del premio y lo llevó a una vivencia mucho más profunda. Recordó la espera detrás del escenario, los nervios y la ansiedad, pero sobre todo el hecho de bailar con su compañero en un lugar que esperaron durante mucho tiempo.
«Bailar en ese escenario es lo más hermoso que nos pudo pasar en estos últimos tiempos», sintetizó.
El seminario: zamba, cueca, balsecito y trabajo en pareja
La propuesta está dirigida a personas con un conocimiento básico de danzas folclóricas , porque además del paso van a abordar herramientas más finas vinculadas a la zamba, el balsecito y la cueca , junto con ejercicios de enlace, mirada, trabajo en pareja y formas de proponerle algo al otro dentro de la danza. La intención, según explicó, es ir más allá de la secuencia técnica y abrir un terreno donde cada bailarín pueda construir una propuesta propia.
«Nadie es menos, nadie es más, porque todos trabajan de la misma manera», afirmó Ortiz, antes de remarcar que incluso quienes enseñan se llevan algo de cada persona que participa.
La conexión como eje central
Ortiz sostuvo que en la pareja tradicional importan la coreografía, la puesta en escena y, si los hay, también los músicos, pero remarcó que lo decisivo está en lo que uno puede sentir y comunicar con el otro. «Lo que puede sentir el uno con el otro que se empiecen a decir cosas. Cuando ya pasa para ese sentimiento, es como que se vive de otra manera la danza», afirmó.
«Cada vez que subimos al escenario, para nosotros es dejar nuestra vida ahí bailando » , resumió.
Una historia de vida: desde los 8 años bailando
Ortiz contó que empezó a bailar a los 8 años , cuando en la escuela la convocaron para hacer el pericón, y que después retomó de lleno al conocer a Pablo Casarosa, con quien construyó una vida compartida desde muy jóvenes. Aunque pasaron por conjuntos donde cambiaban de pareja por necesidades coreográficas, se abocaron por completo a la pareja tradicional hace cinco años , y en ese formato lograron consolidar un lenguaje que mucha gente les reconoce por la conexión que transmiten.
Detalles del seminario
El seminario se realizará este sábado, de 11 a 15 , en el Salón del Partido Justicialista de Puerto Madryn , con organización de Mariana Baños y Verónica Couzeiro. Ortiz señaló que será el segundo seminario para el que Baños los convoca y valoró especialmente ese vínculo de trabajo. La actividad, además de acercar a Madryn una experiencia de escenario muy fuerte, deja planteado un horizonte inmediato para la pareja: volver a buscar en enero una nueva llegada a Cosquín , una meta que, según dijo, ya está en marcha.
Iris Ortiz llega a Puerto Madryn con un seminario de folclore que pone el cuerpo y la conexión al frente. Finalista de Precosquín, ganadora del Festival Nacional de la Zamba, la bailarina compartirá herramientas de zamba, cueca y balsecito con foco en la mirada, el pañuelo y la comunicación en pareja. El seminario será este sábado de 11 a 15 en el Salón del Partido Justicialista.




