El conflicto bélico internacional impacta de manera directa en la economía cotidiana de los argentinos
Un reciente informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) reveló que las familias que poseen un vehículo propio debieron afrontar un fuerte incremento en sus costos fijos debido a la escalada global en el precio del petróleo.
El impacto de la crisis internacional en los surtidores locales
De acuerdo con el documento, las subas en los combustibles se vieron fuertemente propiciadas por las tensiones geopolíticas globales y las complicaciones logísticas en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde circula el 20% del crudo a nivel mundial. Esta situación generó un efecto dominó que repercutió de inmediato en las estaciones de servicio de todo el país, afectando de forma directa al 46,5% de los hogares argentinos que dependen de un automóvil.
El análisis detalla que la media de aumento a nivel nacional para el litro de nafta súper fue de $388 (un alza del 24%), mientras que la variante premium trepó $372 (un incremento del 19,7%). Tomando como base un consumo mensual promedio por vehículo de 75 litros de súper y 26,2 litros de la opción de mayor octanaje, el gasto adicional obligatorio se ubicó en $38.874 por mes para cada grupo familiar.
Pérdida de poder adquisitivo y proyección anualizada
La acumulación de estos incrementos representa una carga pesada para la economía doméstica. Al cumplirse los primeros tres meses del impacto de esta crisis internacional, el costo extra total que ya debieron desembolsar los conductores locales asciende a los $116.600. Esto se traduce en un claro deterioro del poder adquisitivo respecto a los ingresos formales.
El informe del IAG midió el impacto en relación con el esfuerzo laboral requerido para sostener el mismo nivel de consumo: mientras que en febrero un trabajador promedio necesitaba destinar 17,6 horas de sus haberes mensuales para cubrir la carga de combustible, en abril esa cifra saltó a 20,8 horas, obligando a trabajar unas 3 horas más por mes solo para costear la nafta. Además, los especialistas advierten que, de mantenerse congelados los valores actuales sin nuevas subas, el impacto anualizado dejará un saldo negativo de $466.497 extra por auto para cada familia.
