Según un informe de la Universidad Siglo 21, el 40% de las empresas argentinas planea contratar personal, aunque la IA genera temor e incertidumbre laboral.
Un reciente informe elaborado por Insight 21, el centro de pensamiento de la Universidad Siglo 21, arroja luz sobre el complejo panorama del empleo en Argentina frente al avance tecnológico. Los datos indican que casi el 40% de las empresas del país planea incrementar su nómina de personal en los próximos tres años, conviviendo con una reconfiguración drástica de las tareas impulsada por la automatización y la inteligencia artificial (IA).
Este cambio de era no solo está alterando los formatos tradicionales de contratación, sino que propone una transición hacia modelos híbridos donde la interacción entre humanos y sistemas digitales redefine el concepto mismo de productividad.
Optimismo productivo frente al temor por la automatización
El estudio, que relevó a 400 compañías de diversos sectores y regiones, muestra una realidad dual. Mientras que las pequeñas y medianas empresas mantienen planes de crecimiento, en las grandes corporaciones el panorama es más cauteloso: un 34,6% de los directivos prevé reducir su dotación de personal como consecuencia directa de la integración de procesos automatizados.
Andrés Pallaro, director del Observatorio del Futuro de Insight 21, sostiene que estamos ante una transformación estructural. El informe destaca la aparición de los «empleados digitales» y nuevos perfiles que combinan habilidades humanas con supervisión tecnológica, lo que sugiere que la IA no necesariamente destruirá el empleo, sino que lo obligará a mutar hacia funciones más estratégicas y creativas.
La falta de estrategia organizacional y el factor emocional
Uno de los puntos más críticos revelados por la investigación es la desatención de las empresas hacia la comunicación interna sobre estos cambios. El 64% de las organizaciones argentinas reconoce no tener un plan concreto para explicar cómo se incorporará la IA a la rutina diaria, lo que genera un clima de incertidumbre y expectativas confusas en más de un tercio de los trabajadores.
El temor es la emoción predominante en el 14,3% de los casos, a menudo alimentado por la falta de espacios de debate. Solo una pequeña fracción de las empresas, apenas el 8,3%, mantiene diálogos regulares sobre la transición tecnológica. Esta carencia informativa se traduce en líderes que admiten no poder identificar con claridad el estado de ánimo de sus equipos frente a la innovación.
El rol de la comunicación en la adopción tecnológica
El informe concluye que la gestión humana es el diferencial para que la IA sea vista como una herramienta de evolución y no como una amenaza. En aquellas organizaciones donde existen espacios de conversación fluidos sobre el futuro digital, el entusiasmo de los empleados se dispara al 48,5%, demostrando que la transparencia reduce la resistencia al cambio.
La construcción de una inteligencia colectiva se presenta como el único camino viable para transitar esta nueva era. El desafío para el sector empresarial argentino radica en liderar una transformación que integre la tecnología sin descuidar el capital humano, apostando por la capacitación en nuevos roles y el fortalecimiento de la cultura organizacional frente a un mercado laboral cada vez más digitalizado.




