Tregua de 10 días en el Líbano: Netanyahu exige el desarme total de Hezbollah.
En un anuncio que marca un posible punto de inflexión en el conflicto de Medio Oriente, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó este jueves 16 de abril de 2026 la aceptación de una tregua temporal de diez días con el Líbano. A pesar de calificar este paso como una «oportunidad histórica», el mandatario israelí mantuvo una postura inflexible respecto a la seguridad fronteriza y el futuro de la organización Hezbollah.
Una pausa bajo condiciones estrictas
El cese de hostilidades, programado para entrar en vigor a las 21:00 GMT, no implica un repliegue de las fuerzas israelíes. Netanyahu fue categórico al señalar que la paz definitiva solo será posible mediante el desmantelamiento total de Hezbollah. Mientras duren las negociaciones, Israel mantendrá una zona de seguridad bajo control militar que se extenderá hasta la frontera con Siria, rechazando el pedido del grupo chií de retirar las tropas al límite internacional.
«No hemos aceptado retirar nuestras fuerzas. Seguiremos presentes en el sur del Líbano para evitar que Hezbollah pueda reagruparse», declaró el primer ministro durante su mensaje televisado. Además, advirtió que la región hasta el río Litani será considerada una «zona prohibida» para el grupo terrorista respaldado por Irán.
El factor Trump y la presión sobre Irán
La diplomacia de Estados Unidos ha jugado un rol fundamental en la consecución de este respiro de diez días. Netanyahu destacó su estrecha cooperación con la administración de Donald Trump, quien ha propuesto una cumbre en la Casa Blanca para avanzar hacia un acuerdo de largo plazo.
Según el mandatario israelí, el respaldo de Washington incluye objetivos estratégicos compartidos, como el mantenimiento del bloqueo en el estrecho de Ormuz y el desmantelamiento de las capacidades nucleares de Teherán. Esta alianza busca consolidar un frente común que debilite la influencia iraní en la región mientras se entablan diálogos directos entre los gobiernos de Israel y el Líbano.
Tensión en el terreno y posturas distantes
A pesar de la tregua, la situación en el sur libanés sigue siendo crítica. Antes del inicio del alto el fuego, Netanyahu aseguró que las fuerzas israelíes están próximas a capturar la ciudad estratégica de Bint Jbeil, un bastión simbólico de la resistencia de Hezbollah.
Por su parte, la respuesta de la organización chií no se hizo esperar: rechazaron cualquier acuerdo que permita la libre circulación de tropas israelíes en suelo libanés y ratificaron su «derecho a resistir» mientras perdure la presencia militar extranjera. En contraste, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró el anuncio con cautela, recordando que el cese de la violencia ha sido la demanda principal de su gobierno desde el inicio de la ofensiva el pasado 2 de marzo.




