Una investigación liderada por la Unidad Fiscal Especializada en Delitos contra Animales y el Ambiente (UFE AyDA) de Comodoro Rivadavia culminó con una serie de allanamientos positivos en la localidad de Camarones
El operativo desarticuló una red dedicada a la caza ilegal y la tenencia de armamento de guerra, en un caso que genera fuerte impacto institucional debido a los implicados.
Investigacion y procedimientos en territorio
La causa se originó en agosto del año pasado tras una denuncia que puso en alerta a la Policía Rural. Tras meses de tareas preliminares y recolección de evidencias, la fiscal general Verona Dagotto y la procuradora Andrea Serer tomaron las riendas de la pesquisa. Los investigadores detectaron que el accionar delictivo no se limitaba a la caza, sino que incluía la presunta comercialización de carne de animales silvestres.
Durante los procedimientos realizados en los últimos días, los uniformados lograron incautar un arsenal y logística de avanzada: fusiles con miras telescópicas, vehículos, teléfonos celulares y prendas de vestir con manchas de sangre. Además, el hallazgo más contundente fue el de 300 kilos de carne de guanaco, gran parte de ella fraccionada y refrigerada para su venta.
Escándalo en la fuerza y pruebas digitales
Un dato que añade gravedad al caso es que dos de las personas investigadas integran la fuerza policial. La fiscalía cuenta con material probatorio extraído de las redes sociales, donde uno de los sospechosos exhibía armas de fuego y vestimenta con rastros de sangre compatibles con la faena ilegal.
La causa se mantiene en etapa preliminar, mientras se analizan los dispositivos electrónicos secuestrados y se realizan los peritajes balísticos correspondientes. Las autoridades buscan determinar la escala de la red de comercialización y la responsabilidad penal de cada involucrado en este atentado contra el ecosistema regional.




