El PAMI salió al cruce de las versiones que hablaban de una crisis en el organismo. El Instituto informó que inició un proceso de normalización de pagos tras una deuda acumulada en los últimos meses, negó una crisis estructural y aseguró la continuidad de las prestaciones para más de 5 millones de afiliados en todo el país.
El director ejecutivo, Esteban Leguízamo, sostuvo que los reclamos de prestadores corresponden mayormente a deuda corriente de pocas semanas, propia del sistema.
Leguízamo remarcó que al 31 de marzo los vencimientos fueron cancelados y que la continuidad de las prestaciones estuvo garantizada en todo momento.
El mensaje de Leguízamo: «No hubo adhesión al paro»
El director ejecutivo del PAMI fue contundente. Indicó que no hubo adhesión al paro por parte de los médicos de cabecera y explicó que la implementación de la cápita unificada responde a un pedido previo de los prestadores. Además, aseguró que ese segmento se encuentra al día en los pagos.
Leguízamo también enfatizó que la continuidad de las prestaciones estuvo garantizada en todo momento y que el nivel de conflicto fue bajo en la práctica, en contraste con versiones difundidas que hablaban de una situación crítica.
Normalización de pagos y auditorías
Desde el organismo señalaron que el foco está puesto en ordenar, regularizar y dar previsibilidad al sistema. Destacaron que la actual gestión audita los procesos para fortalecer la administración de una entidad que atiende a más de 5 millones de afiliados.
El PAMI reconoció que existía una deuda acumulada en los últimos meses, pero aseguró que ya se inició el proceso de normalización. Los reclamos de los prestadores, explicaron, corresponden mayormente a deuda corriente de pocas semanas, algo que consideran «propio del sistema».
El contexto: conflictos en Comodoro y otras provincias
La declaración del PAMI llega después de que, en las últimas horas, se conocieran reclamos de afiliados en Comodoro Rivadavia y otras provincias por la suspensión de turnos y tratamientos. Jubilados denunciaron falta de atención médica y advirtieron sobre un «vaciamiento» del instituto.
Leguízamo buscó bajar la tensión y garantizar que la situación está bajo control. «La continuidad de las prestaciones estuvo garantizada en todo momento», afirmó.
El PAMI salió a poner paños fríos a la polémica. El organismo negó una crisis estructural, aseguró que inició la normalización de pagos y garantizó la continuidad de las prestaciones para sus más de 5 millones de afiliados. Leguízamo sostuvo que los reclamos corresponden a deuda corriente de pocas semanas y que no hubo adhesión masiva al paro de médicos.




