Fintech alertan que la reforma laboral excluye a las billeteras virtuales.
El debate por la modernización del sistema laboral en Argentina ha sumado una fuerte voz de protesta desde el sector tecnológico y financiero. Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, manifestó su profunda preocupación ante los términos actuales del proyecto de reforma laboral, señalando que la normativa, tal como está planteada, prohíbe el uso de billeteras virtuales para el cobro de haberes. Según el directivo, esta decisión representa un retroceso que «deja afuera a la parte moderna del sistema financiero argentino», limitando la libertad de elección de millones de empleados.
El impacto de las billeteras digitales en el salario de los argentinos
La exclusión de las plataformas digitales del artículo 35 del proyecto ha generado un sismo en el sector fintech. Según Infobae, el 75% de todos los movimientos de dinero digital en la República Argentina involucran a una billetera virtual en alguna de sus instancias, lo que demuestra la capilaridad de estas herramientas en la economía real. Biocca enfatizó que la gente ya ha elegido estas plataformas para su cotidianeidad y cuestionó: “¿En qué nos basamos para extirpar la posibilidad de que uno diga ‘a mí me sirve una billetera’ para cobrar el salario?”.
El directivo remarcó que esta medida le quita alternativas al trabajador, forzándolo a mantenerse dentro de la banca tradicional aun cuando prefiera la agilidad de las aplicaciones móviles. Para la Cámara Fintech, la reforma ignora una realidad cultural y generacional: «Hoy todo el mundo está usando las billeteras. Basta mirar a hijos, sobrinos, padres», señaló Biocca, insistiendo en que la competencia entre bancos y fintech debería basarse en la propuesta de valor y no en restricciones legales.
Inclusión financiera y el rol del historial crediticio
Uno de los argumentos más sólidos presentados por el sector es el papel que han jugado estas plataformas en la formalización de la economía. Gracias a las billeteras virtuales, millones de personas que estaban «subatendidas» por el sistema tradicional han logrado generar un historial crediticio. “Hoy seis millones de personas tienen abierto un crédito con una empresa fintech, y la mitad nunca antes había accedido a uno formal”, detalló Biocca, destacando que las billeteras se animaron a prestar allí donde los bancos no lo hacían.
Además, el crecimiento de las cuentas de inversión ha sido exponencial, multiplicándose por 50 en los últimos siete u ocho años hasta alcanzar las 25 millones de cuentas actuales. Este flujo de capital no solo beneficia al ahorrista individual, sino que financia directamente a pymes y empresas nacionales a través del mercado de capitales. Al impedir que el salario ingrese directamente a estas cuentas, se obstaculiza un circuito de ahorro e inversión que ya está plenamente integrado a la vida del trabajador argentino.
Seguridad, regulación y el trasfondo político del debate
Ante las dudas sobre la seguridad de los fondos, el sector es tajante: las billeteras digitales están plenamente reguladas y supervisadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Biocca aclaró que cumplen con los mismos estándares de ciberseguridad que los bancos tradicionales. “Es mentira que el dinero está más seguro en un banco que en una billetera, porque siempre termina en una entidad financiera regulada”, sentenció, explicando que los fondos de los usuarios de billeteras quedan depositados de forma íntegra sin que la empresa pueda utilizarlos para otros fines, a diferencia de la operatoria bancaria.
Sobre los motivos detrás de esta exclusión, el directivo sugirió que podría existir una presión política vinculada a la necesidad del Gobierno de asegurar el apoyo de gobernadores con bancos provinciales. Estas entidades se verían perjudicadas si los trabajadores migraran masivamente sus cuentas sueldo hacia alternativas digitales más dinámicas. A pesar del escenario adverso, la Cámara espera que el debate parlamentario logre reincorporar a las fintech en el texto final: “Extirpar las billeteras del artículo 35 del proyecto es quitarle modernidad al sistema laboral argentino”, concluyó.




