La escalada del crudo que mantuvo en vilo a los mercados energéticos durante semanas comenzó a dar señales de retroceso.
El precio del barril de petróleo bajó este miércoles a la zona de los US$100, con una caída del 3% que llevó la cotización del Brent a oscilar entre los US$100 y US$101 por unidad. El motivo: las últimas declaraciones de Donald Trump y funcionarios iraníes que dan cuenta de negociaciones que podrían aproximar al fin de la guerra en Medio Oriente, un conflicto que había disparado el precio del crudo por encima de los US$107.
Un respiro en los mercados: el Brent cae 3% y se aleja del pico de US$107
La baja del petróleo llegó como un alivio para los mercados internacionales, que venían acumulando semanas de tensión por la escalada bélica entre Irán, Estados Unidos e Israel. La cotización del Brent, que llegó a tocar los US$107 en marzo, retrocedió con fuerza después de que surgieran indicios de que las partes involucradas estarían avanzando en negociaciones para poner fin al conflicto.
La caída del 3% se reflejó de inmediato en el humor de los inversores, que comenzaron a descomprimir las posiciones de cobertura que habían tomado ante el temor de una interrupción prolongada del suministro de crudo desde Medio Oriente.
Trump e Irán: las declaraciones que cambiaron el rumbo del crudo
El giro en los precios tuvo como disparador las últimas declaraciones de Donald Trump y de funcionarios iraníes, que por primera vez en semanas dejaron entrever la posibilidad de un acercamiento diplomático. Según trascendió, las negociaciones estarían enfocadas en la liberación del Estrecho de Ormuz y la reanudación del tránsito de barcos para normalizar el suministro de petróleo, dos puntos críticos que habían llevado la tensión a su punto máximo.
Las miradas de los operadores están puestas ahora en la evolución de esas conversaciones. Cualquier señal de avance podría profundizar la baja del crudo, mientras que un estancamiento podría volver a disparar los precios.
El impacto en la economía global: un alivio para los países importadores
La caída del petróleo no es un dato menor para la economía mundial. El crudo por encima de los US$100 había generado presiones inflacionarias en los países importadores y había complicado las cuentas fiscales de muchas naciones. El retroceso de este miércoles abre una ventana de alivio, aunque los analistas advierten que la volatilidad seguirá siendo la norma hasta que el conflicto en Medio Oriente tenga una resolución definitiva.
En Argentina, la baja del petróleo también tiene impacto directo. La postergación del aumento del impuesto a los combustibles que el Gobierno dispuso para mayo busca justamente evitar una mayor presión en los precios internos. Con el crudo en baja, el escenario se vuelve un poco más favorable para la estrategia oficial.
Qué puede pasar en los próximos días: el Estrecho de Ormuz, clave
La evolución del precio del petróleo dependerá en los próximos días de lo que ocurra en la mesa de negociaciones. El Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, sigue siendo el punto neurálgico. Si las conversaciones avanzan y se normaliza el tránsito de buques, el crudo podría seguir bajando. Si, por el contrario, las negociaciones se estancan, los US$100 podrían quedar como un piso temporal.
Por ahora, los mercados celebran el respiro. Pero la guerra no terminó, y la volatilidad sigue siendo la única certeza.




