En el marco de una política de fortalecimiento institucional en materia de género, integrantes de la Fiscalía de Esquel participaron de una capacitación obligatoria orientada a mejorar la investigación y litigio de casos de muertes violentas de mujeres.
La actividad fue impulsada por la Procuración General de la Provincia del Chubut a través de la Instrucción N° 001/2026, firmada el pasado 28 de abril. La jornada estuvo centrada en la aplicación del «Protocolo para la investigación y litigio de casos de muertes violentas de mujeres (femicidios)», elaborado por la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM).
Un protocolo para sostener la hipótesis de femicidio desde el inicio
Entre los principales lineamientos abordados durante la capacitación se destacó la necesidad de sostener la hipótesis de femicidio desde el inicio de cualquier investigación vinculada a la muerte violenta de una mujer, incluso en situaciones que inicialmente puedan presentarse como suicidios o accidentes. El protocolo de la UFEM también incorpora herramientas para detectar signos de violencia de género en la escena del hecho, durante las autopsias y en el análisis del entorno de la víctima.
El objetivo es claro: evitar que las muertes violentas de mujeres sean subclasificadas o mal investigadas, una problemática que históricamente ha afectado el acceso a la justicia de las víctimas y sus familias.
Debida diligencia reforzada: la obligación del Estado
Durante la capacitación se remarcó la obligación del Estado de actuar bajo estándares de «debida diligencia reforzada». Esto implica una investigación exhaustiva, rápida y libre de estereotipos de género. Los fiscales y funcionarios judiciales deben garantizar que ningún prejuicio o sesgo intervenga en la investigación.
Además, se puso el foco en la importancia de garantizar los derechos y la participación activa de las víctimas sobrevivientes y familiares durante todas las etapas del proceso judicial. La instrucción también insta a los funcionarios judiciales a trabajar con criterios de flexibilidad y coordinación para evitar demoras innecesarias y excesos burocráticos en investigaciones de alta sensibilidad social.
La instrucción N° 001/2026: un antes y un después en Chubut
La capacitación no fue una decisión aislada. La Procuración General de Chubut emitió la Instrucción N° 001/2026, firmada el pasado 28 de abril por el Procurador General, con el objetivo de unificar criterios de actuación y optimizar la persecución penal en casos de violencia extrema contra mujeres. La norma establece que todos los funcionarios judiciales de la provincia deben capacitarse en el protocolo de la UFEM.
La instrucción también insta a los equipos fiscales a trabajar con criterios de flexibilidad y coordinación para evitar demoras innecesarias. En causas de femicidio, cada hora cuenta y la burocracia no puede ser un obstáculo para la justicia.
Un contexto alarmante: un femicidio cada 34 horas en Argentina
Las cifras de violencia de género en Argentina son escalofriantes. Según los últimos relevamientos, se registró una víctima de violencia de género cada 34 horas. El femicidio es la forma más extrema de esta violencia y, sin embargo, muchos casos no son investigados correctamente por falta de protocolos adecuados o por sesgos en la actuación judicial.
Desde la Fiscalía de Esquel señalaron que este tipo de capacitaciones apuntan a fortalecer la eficacia judicial y visibilizar el femicidio como la forma más extrema de violencia contra las mujeres. Asimismo, remarcaron la importancia de aplicar correctamente las agravantes previstas en el artículo 80 del Código Penal Argentino en aquellos casos donde existan elementos vinculados a violencia de género.
Hacia una justicia con perspectiva de género
La capacitación de la Fiscalía de Esquel es un paso más en el camino hacia una justicia con perspectiva de género. No se trata solo de aplicar la ley, sino de hacerlo de manera tal que los estereotipos y prejuicios no condicionen las investigaciones. El protocolo de la UFEM es una herramienta fundamental en ese sentido.
El desafío ahora es que la capacitación se traduzca en prácticas concretas en el día a día de las fiscalías. La comunidad espera respuestas y las víctimas de violencia de género merecen una justicia que esté a la altura.
