El desembarco de Peter Thiel en Buenos Aires marca un hito en la relación entre el gobierno libertario y las élites de Silicon Valley.
La reciente presencia de Peter Thiel en Argentina no ha pasado desapercibida para el ecosistema tecnológico y político. El influyente inversor de Silicon Valley, cofundador de PayPal y la controvertida firma de análisis de datos Palantir, ha comenzado a estrechar vínculos con el país, un movimiento que el divulgador tecnológico Santiago Siridefine como una señal clara de que las élites digitales ven en el gobierno de Javier Milei un «experimento» alineado con sus visiones de mundo.
En diálogo con Economía 21 por Splendid AM 990, Siri advirtió que Thiel es «probablemente el inversor más influyente de Silicon Valley» y que su interés por Argentina trasciende lo comercial para adentrarse en lo ideológico y estratégico.
Palantir y el cuestionamiento a la democracia liberal
Siri vinculó la presencia de Thiel con el posicionamiento de su empresa, Palantir, cuyas recientes publicaciones «ponen en tela de juicio la democracia liberal tal como la conocíamos». Este pensamiento resuena con las corrientes anarcoliberales del oficialismo argentino, sugiriendo una afinidad que va más allá de la inversión financiera.
Para el especialista, estamos asistiendo a un cambio de época en el poder global:
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Siglo XX: El poder estaba representado por élites industriales como los Rockefeller.
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Siglo XXI: La nueva aristocracia tecnológica está liderada por figuras como Elon Musk, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg.
«Es la economía de los datos la que hoy genera las compañías más valiosas del mundo», sentenció Siri, ubicando a la Argentina como un posible tablero de pruebas para estas nuevas estructuras de poder.
Inteligencia Artificial: «Velocidad de escape»
El análisis también hizo hincapié en el avance de la Inteligencia Artificial (IA) como el vector de poder definitivo. Siri afirmó que los modelos actuales están entrando en «velocidad de escape», superando capacidades humanas en la detección de vulnerabilidades informáticas y otros campos críticos.
Sin embargo, lanzó una advertencia sobre los riesgos: «En manos maliciosas, la IA puede ser realmente peligrosa». Frente a este avance, señaló que el Estado —que funciona como una tecnología basada en la ley— corre a una velocidad muy inferior, lo que genera un vacío de gobernanza ante el poder de los algoritmos.
[Image representing artificial intelligence, data analytics and global power shift]
¿Argentina como refugio estratégico?
Un dato que Siri consideró «poderosamente llamativo» es el grado de involucramiento personal de Thiel, quien habría adquirido propiedades en el país. Según el especialista, esto podría interpretarse como un compromiso estratégico con Argentina, no solo por su potencial económico, sino por su posición geopolítica y su clima intelectual actual, que atrae a las nuevas corrientes del pensamiento tecnológico global.
«Ojalá tuviéramos más políticos que entiendan que gran parte del debate del poder mundial pasa por estos sujetos», concluyó Siri, subrayando la urgencia de que la dirigencia local comprenda las reglas de juego de la nueva economía digital.




