Ultimátum de Trump: advierte que podría «aniquilar» a Irán en una noche.
En una jornada de extrema tensión geopolítica, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, elevó la vara de sus amenazas contra el régimen de Teherán. Durante una rueda de prensa convocada originalmente para detallar el rescate de dos pilotos de combate derribados en territorio enemigo, el mandatario estadounidense aseguró que todo Irán «puede ser aniquilado en una noche» y advirtió que dicha acción militar podría concretarse «mañana por la noche» si no se cumplen sus exigencias.
El ultimátum por el Estrecho de Ormuz y la amenaza nuclear
El eje del conflicto radica en el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Trump fue categórico al establecer un límite temporal: Teherán tiene hasta este martes a las 20:00 (hora de Washington) para reabrir el paso marítimo. De lo contrario, el mandatario anticipó un ataque a gran escala contra las infraestructuras energéticas iraníes. «Nunca vamos a dejar que Irán tenga bombas nucleares», alertó, tras recordar que ya otorgó una extensión previa de diez días.
El Presidente describió un escenario devastador para el país persa si se cumple el plazo sin novedades: «Veremos qué pasa y después de eso no habrá puentes ni centrales eléctricas. Vivirán en la edad de piedra». A pesar de la agresividad del mensaje, Trump sugirió que Irán está intentando negociar «de buena fe», pero que el principal obstáculo de Teherán es la falta de comunicaciones eficientes.
Los detalles del rescate de los pilotos y la interna con la prensa
Trump brindó precisiones sobre la masiva operación militar para recuperar a dos tripulantes de un caza abatido. Según el mandatario, se utilizaron más de 170 aeronaves en total: 21 para rescatar al primer piloto y 155 para la segunda misión. Aunque confirmó que dos aviones de transporte se perdieron al quedar atrapados en la arena, destacó que no hubo personal herido. En sintonía con estos datos, el director de la CIA, John Ratcliffe, reveló que la agencia ejecutó una compleja campaña de «desinformación» para facilitar el éxito del rescate.
Por otro lado, el Presidente lanzó una dura advertencia a los medios de comunicación que filtraron información sobre la operación antes de su conclusión. «Vamos a ir a la empresa que lo publicó y vamos a decir: ‘Seguridad nacional. Entréguenlo o vayan a la cárcel’», sentenció, vinculando la filtración con un riesgo directo para la seguridad de las tropas.
Ruptura con aliados internacionales y críticas a la OTAN
La política exterior de Trump parece estar entrando en una fase de aislamiento voluntario respecto a sus socios tradicionales. El mandatario calificó a la OTAN como un «tigre de papel» tras la negativa de la alianza a prestar apoyo militar en este conflicto. Asimismo, reprochó la falta de colaboración de países como Corea del Sur y Japón.
Uno de los puntos más llamativos de su intervención fue la mención a su reciente encuentro con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Trump relató que volvió a reclamar la entrega de Groenlandia a los Estados Unidos y, ante la respuesta negativa del funcionario, su reacción fue tajante: «Adiós». Mientras estas declaraciones sacudían el tablero diplomático, el mercado reaccionaba con fuerza: el petróleo de Texas (WTI) subió un 2,14%, posicionándose cerca de los 114 dólares por barril.




