Tragedia en Chubut: murió una adolescente de 15 años por hantavirus.
La provincia de Chubut se encuentra conmocionada tras confirmarse el fallecimiento de una adolescente de 15 años a causa de hantavirus. La joven, oriunda de la comuna rural de Cerro Centinela, se encontraba internada en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Zonal de Esquel. Este deceso se produce en el marco de un brote detectado en la zona hace poco más de un mes, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de la región cordillerana.
Antecedentes y aislamiento en Cerro Centinela
La víctima era una de las diez personas que permanecían bajo estricto aislamiento preventivo tras ser identificadas como contactos estrechos de los primeros casos positivos reportados en la localidad. Según informaron fuentes oficiales, la cadena de contagios en la comuna rural —ubicada a escasos kilómetros de Corcovado— se inició el pasado 2 de marzo, cuando la Secretaría de Salud de Chubut confirmó el diagnóstico de una mujer de 57 años.
A pesar de los protocolos de seguimiento activados por el personal sanitario del Hospital de Esquel, el cuadro de la menor presentó complicaciones severas que derivaron en su fallecimiento en las últimas horas. La situación ha generado una profunda preocupación en Cerro Centinela, donde se continúan monitoreando a los vecinos que tuvieron vínculo directo con los afectados para evitar una mayor propagación del virus.
¿Qué es el hantavirus y cómo afecta al organismo?
El hantavirus es una zoonosis producida por virus ARN de la familia Bunyaviridae. En la Patagonia argentina, el reservorio natural de esta enfermedad es el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus). La transmisión al ser humano no se da por picaduras, sino fundamentalmente por la inhalación de partículas virales suspendidas en el aire, provenientes de la saliva, orina o excrementos secos del roedor en lugares cerrados y sin ventilación, como galpones o cabañas.
Aunque menos frecuente, también existen registros de transmisión por contacto directo con el animal o, en el caso específico de la cepa «Andes», mediante el contacto estrecho entre personas durante la fase inicial de la enfermedad. El gran peligro de esta patología reside en que sus primeros síntomas —fiebre alta, dolores musculares, cefalea y vómitos— suelen confundirse con una gripe común o con COVID-19, retrasando en ocasiones la consulta médica urgente.
La fase crítica: el síndrome cardiopulmonar
La etapa de mayor riesgo sobreviene pocos días después de los síntomas iniciales, cuando el virus desencadena el denominado síndrome cardiopulmonar por hantavirus. En esta fase, los pulmones se llenan de líquido y el corazón comienza a fallar, provocando una insuficiencia respiratoria aguda. Debido a que no existe un tratamiento antiviral específico, el soporte médico en terapia intensiva es vital para sostener las funciones del paciente mientras el organismo combate la infección.
Ante este trágico desenlace, las autoridades de Salud de Chubut reiteraron la importancia de ventilar ambientes que hayan estado cerrados por mucho tiempo, utilizar barbijos N95 al realizar tareas de limpieza en depósitos rurales y mantener los alrededores de las viviendas limpios y desmalezados para evitar la presencia de roedores.



