Privatización energética: ofertas por GNL y venta de Transener.
El Gobierno Nacional avanza con determinación en su plan de desregulación y desinversión estatal en sectores estratégicos. Esta semana, la administración central confirmó que ya existen interesados concretos para hacerse cargo de la importación de Gas Natural Licuado (GNL), al tiempo que se aceleran los plazos para la salida del Estado de Transener, la principal transportadora de energía eléctrica de alta tensión en la Argentina. Ambos procesos marcan un punto de inflexión en la gestión de los recursos energéticos, delegando en el sector privado tareas que históricamente dependieron de las arcas públicas.
Licitación de GNL: el sector privado asume el abastecimiento invernal
Luego de la decisión oficial de interrumpir la participación directa del Estado en la compra de gas, Energía Argentina (Enarsa) informó que recibió dos ofertas técnicas para operar la importación durante el invierno de 2026. Esta primera etapa, denominada «Sobre 1», consiste en la evaluación de los antecedentes y la capacidad operativa de los postulantes para garantizar el suministro en el período de mayor demanda.
El cronograma oficial establece que la apertura de sobres se realizará el próximo lunes 13 de abril, mientras que la adjudicación definitiva está prevista para el martes 21 de abril. El objetivo es seleccionar a un único operador que se encargue de importar el GNL, regasificarlo en la terminal de Escobar y comercializarlo en el mercado interno entre el 1° de abril y el 30 de septiembre.
Esta medida fue formalizada en febrero mediante la Resolución 33/2026, que puso fin a un esquema donde el Estado importaba el gas a valores internacionales —entre USD 15 y USD 17 por millón de BTU— para luego revenderlo a precios subsidiados de aproximadamente USD 2,7. Con el nuevo modelo, el criterio de adjudicación será estrictamente económico: ganará quien ofrezca el menor costo logístico y de importación, asumiendo íntegramente el riesgo comercial.
Transener: avanza la venta de la red de alta tensión más importante
En paralelo, la Secretaría de Energía confirmó que el martes 14 de abril se realizará la apertura de ofertas técnicas para la venta de la participación estatal en Citelec, la sociedad que controla a Transener. Actualmente, el Estado argentino posee, de forma indirecta a través de Enarsa, el 26,32% del capital accionario de la transportadora, compartiendo el control de Citelec con Pampa Energía.
Transener es un activo crítico para el país: administra más de 12.000 kilómetros de líneas de transmisión, lo que representa cerca del 85% de la red de alta tensión. La iniciativa busca captar fondos para el Tesoro Nacional y se suma a la reciente venta de las represas hidroeléctricas del Comahue, que generó un ingreso de USD 700 millones. El procedimiento, declarado como «sujeto a privatización» bajo el marco legal vigente, prioriza la transparencia y la apertura a inversores nacionales y extranjeros.
El fin de la intermediación y el nuevo rol del Estado
El retiro de la participación pública en estos segmentos responde a una política de fondo para reducir el déficit y fomentar la inversión privada. La decisión de privatizar la importación de GNL se fundamenta en la incapacidad actual del sistema para transportar gas desde las cuencas productoras (como Vaca Muerta) hacia los centros de consumo masivo como el AMBA y el Litoral durante los picos de frío.
A partir de ahora, la empresa privada ganadora deberá coordinar la llegada de los buques metaneros y gestionar los inventarios. El ente regulador fijará un precio máximo para el gas regasificado que surgirá de ese esquema competitivo, eliminando la necesidad de que el Estado absorba la diferencia de precios con los valores internacionales, tal como ocurría hasta la temporada pasada.



