Restos de un cohete chino iluminaron el cielo de la Patagonia.
Un inusual fenómeno lumínico sorprendió a los habitantes de la región patagónica durante la madrugada de este sábado 4 de abril de 2026. El evento, que generó una ola de reportes en redes sociales, fue confirmado por especialistas como el reingreso a la atmósfera de una de las etapas de un lanzador espacial de origen chino, descartando cualquier tipo de fenómeno astronómico natural o riesgo para la población.
El reingreso del Chang Zheng 4B a las 0:41 horas
El estallido de luz se registró precisamente a las 0:41 horas, cuando restos del cohete Chang Zheng 4B (perteneciente a la serie Long March) cruzaron el espacio aéreo regional. Tras cumplir su misión de transporte de carga útil en órbita, esta sección del vehículo inició su fase de descarte e ingreso incontrolado hacia la Tierra.
Expertos en vigilancia espacial explicaron que la fricción generada por el contacto con las capas superiores de la atmósfera provocó la fragmentación y posterior combustión de los materiales. Este proceso físico dio lugar a las estelas de fuego y fragmentos incandescentes que se divisaron con total claridad desde diversos puntos geográficos de la Patagonia.
Visibilidad intensa en Río Negro y Neuquén
El fenómeno fue reportado con mayor intensidad en ciudades como Bariloche, General Roca y Viedma, donde el rastro de fragmentos iluminó el horizonte rionegrino. A diferencia de un bólido natural o un meteorito, este resto artificial presentó una velocidad de desplazamiento notablemente menor, lo que permitió a aficionados a la astronomía identificar rápidamente el origen del suceso.
Numerosos registros fílmicos documentaron la trayectoria descendente de los restos, los cuales atravesaron el cielo durante varios segundos antes de desintegrarse por completo. La fragmentación visible fue la característica distintiva que permitió confirmar que se trataba de basura espacial y no de un objeto de origen rocoso.
Sin riesgos ni daños para la población local
Las autoridades locales llevaron tranquilidad a la comunidad al informar que no se produjeron daños materiales en las zonas urbanas ni rurales. El calor extremo generado por el reingreso consumió la mayor parte de la estructura metálica del cohete chino antes de que cualquier pieza pudiera alcanzar la superficie terrestre.
A pesar de la espectacularidad de las imágenes, se aclaró que no existió peligro de impacto sólido en las áreas habitadas. El evento de este sábado se suma a otros registros de chatarra espacial que eligen el hemisferio sur para su reingreso, transformándose en un espectáculo visual seguro para quienes lograron captarlo en plena madrugada.




