“Me contó que quemó ropa del chiquito”, aseguró un vecino de la casa donde vivía Ángel.
El caso que conmociona a Comodoro Rivadavia suma nuevos testimonios que arrojan luz sobre la vida cotidiana de Ángel, el niño de 4 años, en la vivienda de la zona de quintas 1 donde residía desde noviembre pasado. Un vecino, propietario del terreno donde se ubica la casa, brindó detalles sobre la convivencia de la madre del menor, Mariela Altamirano, y su pareja, quienes hoy están bajo la lupa de la Justicia.
Discusiones y ropa quemada en el patio
En diálogo con la prensa, el testigo confirmó haber declarado ante la Policía y relató escenas que presenció durante los últimos meses. Según sus palabras, las discusiones entre la pareja eran frecuentes y prolongadas. “Discusiones sí escuchaba. Entre la pareja se peleaban, discutían por un largo rato”, detalló el vecino, quien también describió la rutina laboral de Altamirano en un geriátrico.
Uno de los datos más llamativos del testimonio se refiere a un pozo cercano a la entrada de la vivienda, utilizado habitualmente para incinerar residuos. “Él me contó que quemó ropa del chiquito. Ropa que no usaba, ropa vieja, que la había tirado ahí para que no se acumule”, recordó el hombre, haciendo referencia a una charla que mantuvo con la pareja de la mujer.
A pesar de estos episodios de tensión entre los adultos, el vecino aclaró que no detectó señales de alerta directa sobre el niño: “Al chiquito siempre lo escuchaba que jugaba afuera y gritaba, como cualquier chico. Pero no lo escuché llorar. No se lo veía asustado”.
El fantasma de un antecedente en Misiones
Mientras la investigación penal avanza bajo la hipótesis de un posible homicidio, el entorno familiar de la víctima aporta versiones cruzadas que complican la imagen de la madre biológica. Lorena Andrade, pareja del padre de Ángel, lanzó una grave acusación sobre el pasado de Altamirano en el norte del país.
“Esta mujer ya tiene un hijo que se lo sacó el papá en Misiones, hoy tiene 7 años. Ella siempre se hace la víctima y todos le creen”, sostuvo Lorena, pidiendo que este antecedente sea incorporado a la causa. Asimismo, expresó su profunda preocupación por la integridad de otra bebé de pocos meses que convivía en el mismo hogar: “Esa mujer no puede tener un bebé a cargo, va a ser la próxima”.
La palabra oficial: «Si hubo falencias, saldrán a la luz»
El impacto del caso llegó hasta las esferas más altas del Gobierno Provincial. El gobernador Ignacio «Nacho» Torres se refirió al fallecimiento del menor y aseguró que se realizará un seguimiento exhaustivo de la actuación de todos los organismos intervinientes, tanto judiciales como de protección de niñez.
“Si hubo falencias, saldrán a la luz”, sentenció el mandatario, en un mensaje que busca llevar transparencia a una sociedad que cuestiona por qué Ángel terminó en un hogar donde, según los primeros informes de autopsia, habría sufrido traumatismos craneales fatales.




