Amargo debut de la UC en Copa Libertadores: Boca Juniors impuso su oficio en Chile.
El regreso de Universidad Católica al máximo certamen continental tras cuatro años de ausencia no fue el esperado. En el estreno de su nueva joya arquitectónica, el Claro Arena, el cuadro cruzado sucumbió ante el linaje de Boca Juniors, que se llevó un triunfo por 2-1. Pese a la expectación por el debut en Las Condes, la falta de claridad en la propuesta inicial de Daniel Garnero y la jerarquía de figuras como Leandro Paredes inclinaron la balanza a favor del conjunto argentino.
La fallida apuesta de Garnero y el dominio de Paredes
El técnico cruzado, Daniel Garnero, optó por un esquema precavido (4-1-4-1) reforzando la zona media con Gary Medel y Cristián Cuevas, pero sacrificando la creación de Matías Palavecino. Esta decisión dejó a la UC sin una conexión fluida hacia el ataque, provocando que Fernando Zampedri luciera desasistido durante gran parte del encuentro.
Boca Juniors, liderado por un Leandro Paredes que actuó como «faro de claridad», aprovechó las licencias locales. A los 16 minutos, el campeón del mundo en Qatar 2022 abrió la cuenta con un potente remate desde fuera del área tras un rechazo fallido de Juan Ignacio Díaz. La UC, lejos de reaccionar futbolísticamente, cayó en la irritación y las protestas excesivas ante los cobros del juez uruguayo Gustavo Tejera, perdiendo el foco del juego.
Oficio xeneize y una reacción tardía de los cruzados
En el complemento, Garnero intentó recomponer el equipo con el ingreso de Zuqui por Medel y, más tarde, de Palavecino. Si bien la Católica mostró mayor voluntad y tuvo una ocasión clara en los pies de Zampedri que contuvo el portero Brey, el orden de Boca prevaleció. A los 65 minutos, Adam Bareiro amplió la ventaja al aparecer libre por el segundo palo, castigando nuevamente las desatenciones defensivas de Díaz.
Con el 2-0 en contra, la UC apeló al amor propio más que a las ideas. Recién cerca del epílogo, a los 83 minutos, Juan Ignacio Díaz logró el descuento tras capturar un rebote en un tiro de esquina. Sin embargo, el impulso final fue frenado por una agónica y extensa revisión del VAR que duró cinco minutos por un supuesto fuera de juego, enfriando el ambiente justo cuando el local buscaba la épica.
Un inicio cuesta arriba en el Grupo
La derrota estira una racha negativa para la Universidad Católica, que no gana en un estreno de fase grupal desde el año 2006. El «oficio» de Boca, que supo manejar los tiempos y bajar el ritmo del partido cuando fue necesario, resultó ser una trampa en la que cayeron los dirigidos por Garnero.
Ahora, los cruzados deberán sacudirse rápidamente la amargura de este debut, ya que la próxima semana enfrentarán un duro desafío en tierras brasileñas. El camino en la Copa Libertadores 2026 recién comienza, pero el margen de error se ha reducido drásticamente tras ceder puntos en casa ante el cuadro azul y oro.




