Un caso que conmociona a Trelew vuelve a estar en el centro de la escena judicial.
La Fiscalía solicitó una pena única de 23 años de prisión para un joven que, siendo menor de edad al momento de los hechos, fue condenado por dos homicidios extremadamente violentos. La decisión final quedará en manos de la Justicia en los próximos días.
Un pedido de pena que sacude al ámbito judicial
El fiscal general Lucas Koltsch pidió la unificación de condenas contra el acusado, identificado como L.M., durante una audiencia realizada en los Tribunales de Trelew. El planteo se basa en el artículo 394 del Código Procesal Penal y contempla una pena total de 23 años de prisión efectiva.
Según detalló el fiscal, el joven ya había sido condenado a ocho años de prisión por un primer homicidio (sentencia 1587/2022) y a quince años por un segundo asesinato bajo la figura de homicidio criminis causa (resolución 2636/2024). Ambos delitos fueron cometidos cuando el imputado era menor de edad.
“Aún con su corta edad ya cuenta con la muerte de dos personas”, sostuvo Koltsch al fundamentar su pedido.
Dos crímenes marcados por la violencia extrema
El primer hecho ocurrió en agosto de 2020, cuando el acusado asesinó al abuelo Benito Limonao a martillazos y con un hacha. Tras el crimen, le robó pertenencias y publicó imágenes de lo sustraído en redes sociales, lo que permitió su identificación y posterior detención.
El segundo caso tuvo lugar el 18 de mayo de 2022 y presenta un nivel de violencia aún mayor. Mientras cumplía arresto domiciliario con tobillera electrónica, el joven atacó por la espalda a Darío Miguel Haro, a quien violó y asesinó de 16 puñaladas. Luego del crimen, también robó objetos personales y utilizó el celular de la víctima para realizar publicaciones en redes sociales.
El fiscal remarcó que ambos hechos evidencian un patrón de conducta, con víctimas vulnerables y un accionar caracterizado por la saña.
Cuestionamientos al sistema y falta de arrepentimiento
Durante la audiencia, la Fiscalía sostuvo que el sistema judicial intentó reinsertar al joven, incluso otorgándole beneficios como el arresto domiciliario. Sin embargo, pese a esas medidas, volvió a cometer un crimen.
Koltsch enfatizó la falta de arrepentimiento del acusado y aseguró que el Estado ya había aplicado todas las herramientas posibles en su caso. Actualmente, el imputado tiene 21 años.
La defensa pide una pena menor
Por su parte, la defensa se opuso al pedido fiscal y planteó que no corresponde una suma aritmética de penas. Argumentó que el proceso debe contemplar la finalidad de resocialización propia del régimen penal juvenil.
En ese sentido, solicitó que la pena final sea de 15 años de prisión o, de manera subsidiaria, de 17 años.
La decisión, en manos del juez
El juez Marcelo Nieto Di Biase informó que tomará el plazo legal correspondiente para analizar los argumentos de ambas partes y dará a conocer su resolución en los próximos días.
El caso, que combina extrema violencia y el debate sobre la responsabilidad penal juvenil, mantiene en vilo a la comunidad y reabre la discusión sobre los límites del sistema judicial frente a delitos graves cometidos por menores.
Mientras la Justicia define el futuro del acusado, el caso deja al descubierto las tensiones entre castigo y reinserción, en un expediente marcado por la brutalidad de los hechos y el impacto en dos familias que reclaman justicia.
