La calma financiera de los últimos días se vio interrumpida este miércoles por un cambio de tendencia en los mercados
El riesgo país, el indicador elaborado por el JP Morgan, registró un rebote que lo posicionó nuevamente por encima de la barrera de las 500 unidades, cortando una racha positiva que había llevado al índice a sus mínimos en cuatro meses. Este movimiento se da en un contexto de fuerte volatilidad internacional y cautela extrema por parte de los inversores.
Bonos en baja y el impacto del escenario global
El ascenso del riesgo país a 517 puntos responde directamente a una caída en la cotización de los bonos soberanos argentinos en dólares que operan en el exterior. Al bajar el precio de estos títulos, aumenta automáticamente su tasa de retorno, lo que eleva el diferencial de tasa frente a los bonos del Tesoro de los Estados Unidos.
A pesar de este retroceso diario, el indicador aún mantiene una trayectoria favorable en el mediano plazo: desde los 637 puntos alcanzados en marzo, el índice ha recortado más de 120 unidades. Gran parte de esta mejora se consolidó la semana pasada tras la suba de calificación crediticia otorgada por la agencia Fitch, un espaldarazo que permitió absorber parte del impacto de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Wall Street en rojo: Globant y Pampa Energía entre las más afectadas
El clima de negocios en Nueva York no fue favorable para las empresas argentinas. Las acciones que cotizan en Wall Street (ADRs) mostraron mayoritariamente signos negativos. El desplome más significativo lo encabezó Globant, con una caída del 7,1%, seguida por Pampa Energía (-2,9%) y Corporación América (-2,3%).
En el plano local, el mercado cambiario también mostró movimientos. El dólar oficial en las pantallas del Banco Nación subió $5 para ubicarse en los $1410, mientras que los dólares financieros operaron con leves alzas: el MEP se negoció en torno a los $1421,99 y el Contado con Liquidación (CCL) cerró cerca de los $1482,17.
El factor Trump-Xi Jinping y la inflación en EE. UU.
La mirada de los operadores está puesta fuera de las fronteras. La aceleración de la inflación en los Estados Unidos, que superó las expectativas del mercado, encendió las alarmas sobre posibles efectos de «segunda ronda» en los precios, lo que podría endurecer la política monetaria de la Reserva Federal.
A esto se suma la tensión política ante la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping. Las recientes declaraciones del mandatario estadounidense, minimizando la necesidad de cooperación china para resolver conflictos bélicos, enfriaron las expectativas de un acuerdo diplomático de corto plazo. Este combo de incertidumbre global presionó a la baja el precio del petróleo (Brent a US$106) y terminó arrastrando a los activos de mercados emergentes como la Argentina.
