La Bolsa de Cereales de Buenos Aires confirmó que la excelente productividad por hectárea compensó la caída del 8,7% en el área sembrada durante el ciclo 2025/26
La campaña nacional de soja 2025/26 llegó a su fin consolidando un balance sumamente positivo en términos de productividad física. Según el informe de cierre presentado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), el ciclo agrícola finalizó con una producción total de 50,1 millones de toneladas, posicionándose como la segunda cosecha más alta de los últimos cinco años, apenas 200.000 toneladas por debajo de la campaña anterior.
El logro productivo cobra especial relevancia al analizar la superficie utilizada. Durante este ciclo se sembraron 16,8 millones de hectáreas, lo que representó una fuerte contracción del 8,7% respecto al período 24/25 y un 1,3% menos frente al promedio del último lustro. No obstante, el factor climático se alió con los productores en momentos clave del desarrollo biológico de la planta. Tras un inicio de verano con estrés hídrico, las lluvias registradas en el mes de febrero permitieron recuperar los perfiles de humedad en el suelo, llevando el rendimiento promedio a 31,3 quintales por hectárea (un 9% por encima del promedio de las últimas cinco campañas).
Un millonario derrame de divisas para el fisco nacional
La valorización de la cosecha actual tendrá un impacto macroeconómico de gran magnitud para las reservas del Banco Central y las arcas del Estado. El informe técnico de la BCBA detalla el aporte del complejo oleaginoso bajo tres variables financieras fundamentales:
- Producto Bruto Sojero: Se proyecta una contribución directa a la economía argentina de USD 19.106 millones, cifra que representa un salto del 19% en comparación con el ciclo inmediato anterior.
- Exportaciones netas: La cadena generará ventas externas por un total de USD 21.192 millones, registrando una leve mejora del 2% interanual.
- Recaudación fiscal: Se estima un ingreso de USD 7.534 millones por derechos de exportación y tasas tributarias de la campaña, lo que equivale a un fuerte incremento del 28% motorizado por la firmeza de las cotizaciones internacionales de la soja y sus subproductos (aceites y harinas).
Precios internacionales en baja recortan el volumen global de divisas
Pese a la contundencia de las cifras del complejo sojero, la foto consolidada de las exportaciones del agro general en este 2026 acusa el golpe de la tendencia bajista en los precios internacionales de otros granos y commodities. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) encendió las alarmas al realizar un reajuste contractivo sobre el ingreso total de divisas proyectado para la segunda mitad del año.
Debido a esta coyuntura global, la BCR recortó su estimación anual de liquidación de divisas del agro a USD 34.897 millones para el cierre de 2026, ubicando la previsión unos USD 1.200 millones por debajo de lo estimado en el mes de mayo. Este volumen se posiciona levemente por debajo de los USD 36.164 millones del año 2025. Los efectos de la brecha de precios ya se sienten en los balances reales: durante el primer semestre acumulado de 2026, el campo liquidó USD 15.768 millones, lo que representa una caída del 14% interanual en comparación con el mismo período del año pasado
