La histórica clasificación de la Selección a la gran final de la Copa del Mundo desató una ola de festejos en todo el país, y el presidente Javier Milei no fue la excepción.
En medio de la euforia colectiva por haber derrotado a Inglaterra en un clásico electrizante, el mandatario nacional rompió el silencio para expresar su «alegría inmensa» por el logro deportivo, el cual no dudó en vincular con el actual rumbo de su gestión y el espíritu de resiliencia del pueblo argentino frente a la adversidad.
El mensaje de resiliencia y la comparación con el rumbo económico
Durante una entrevista radial, el líder de La Libertad Avanza destacó el enorme temple del combinado nacional tras arrancar el partido en desventaja, asegurando que, pese al inicio esquivo, «Argentina lo pasó por arriba» a su rival durante casi todo el desarrollo del juego. El Presidente aprovechó la hazaña de la Scaloneta para trazar un paralelismo directo con la situación de crisis que atraviesa el país, señalando que la baja de la inflación y los primeros indicios de la recuperación económica son señales de un renacer inevitable. «No importa cuán adverso sea el contexto del cual partimos; siempre nos levantamos, siempre salimos, porque Argentina no se rinde», enfatizó con su característico tono enérgico.
En el plano estrictamente futbolístico, Milei se deshizo en elogios hacia Lionel Messi, señalando que el capitán saldó de forma definitiva una de las pocas «materias pendientes» que los críticos le adjudicaban con la camiseta celeste y blanca. Además, ponderó la brillante participación del astro en la jugada del segundo gol que liquidó el encuentro y extendió un afectuoso reconocimiento a todo el plantel y al cuerpo técnico de Lionel Scaloni por la enorme felicidad brindada a la sociedad.
Distancia de la política: fútbol, Malvinas y festejos en Casa Rosada
Al ser consultado sobre la inevitable carga geopolítica que representa una victoria deportiva frente al conjunto inglés, el mandatario fue tajante y buscó enfriar cualquier tipo de conflicto extrafutbolístico. Milei pidió de forma explícita no vincular el resultado del partido con la histórica disputa por la soberanía de las Islas Malvinas, argumentando de manera firme que «es un partido de fútbol». En ese sentido, el Presidente apuntó contra la demagogia discursiva: «La recuperación de la soberanía se logra con una diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos», aseguró, destacando los avances de su administración en materia de política exterior.
Por último, con la mirada ya puesta en la gran final que confirmó que seguirá desde la Quinta Presidencial de Olivos, el jefe de Estado reiteró que la Casa Rosada estará a entera disposición de los futbolistas si deciden festejar la copa allí con la gente. Para despejar sospechas de oportunismo partidario, aclaró que ya se planificaron los esquemas de seguridad necesarios para garantizar que la celebración pertenezca de forma exclusiva a los jugadores y a los hinchas, sin ningún tipo de interferencia o utilización política por parte del Gobierno.
