El mercado financiero argentino vive una jornada de euforia absoluta que marca un antes y un después para la economía nacional.
En un escenario de fuerte respaldo internacional, los activos locales registraron un despegue masivo en las principales plazas financieras del mundo, impulsados por variables clave que consolidan la confianza de los inversores. Los indicadores clave de la deuda soberana se derrumbaron a niveles que no se veían desde hace casi una década, quebrando marcas históricas y abriendo la puerta a una nueva era de estabilidad financiera para el país.
Euforia en Wall Street y un derrumbe histórico del riesgo país
El indicador de la banca JP Morgan se convirtió en la gran estrella del día al anotar un retroceso diario del 1,5%, equivalente a una caída de seis unidades. El índice cerró formalmente en los 404 puntos básicos, consolidando un camino directo hacia la barrera de los 400 puntos. De esta manera, el indicador que mide la confianza de los mercados globales en el país regresa a los niveles del año 2018, momento en el que operó por última vez por debajo de esa cifra técnica.
Esta fuerte mejora en el clima financiero global se produce inmediatamente después de confirmarse dos datos económicos fundamentales: por un lado, el índice de inflación de junio que perforó la barrera de los dos puntos y se consolidó como el más bajo de los últimos diez meses; por el otro, la racha de compras récord del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que inyectó un fuerte optimismo en las mesas de operaciones al adquirir más de US$ 530 millones en una sola jornada.
Compras récord del Banco Central y el despegue de las acciones bancarias
El desempeño de la autoridad monetaria transformó el panorama de reservas del mes de julio. Un informe privado elaborado por la consultora Portfolio Personal Inversiones precisó que el BCRA acumuló compras por US$ 1.102 millones en lo que va del mes, concentrando US$ 812 millones únicamente en las últimas dos ruedas comerciales. El ritmo de acumulación diario promedia los US$ 138 millones, igualando las marcas del mes de abril (cuando se captaron US$ 2.770 millones), lo que provocó que julio pasara velozmente de ser el mes con menor ritmo de acopio al de mayor aceleración.
Este marco propició ganancias generalizadas para las acciones de empresas argentinas (ADRs) que cotizan en la Bolsa de Nueva York. Las subas estuvieron fuertemente lideradas por el sector bancario y tecnológico:
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Banco Macro: subió un 4,6%
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Grupo Financiero Galicia: avanzó un 3,7%
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Globant: trepó un 3,4%
El optimismo externo impactó con la misma fuerza en la plaza financiera local. El índice Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires subió un 1,9% para posicionarse en los 3.291.246,06 puntos básicos, registrando a su vez una ganancia neta del 1,8% si se mide en dólares. En el panel porteño, las acciones que encabezaron el podio de ganancias fueron las de Grupo Supervielle con un alza del 6,1%, seguido nuevamente por Banco Macro con un 4,41% y la distribuidiva Metrogas con una suba del 3,7%.
