Cruce oficialista: Benegas Lynch tildó de “lamentable” la homilía y acusó al arzobispo de militar el peronismo.
Las repercusiones políticas tras las duras advertencias eclesiásticas pronunciadas durante el Tedeum patrio sumaron un fuerte capítulo de confrontación discursiva. El diputado nacional de La Libertad Avanza, Alberto «Bertie» Benegas Lynch, cuestionó de forma categórica al arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, acusando a sectores del clero de responder a intereses partidarios de la oposición. El legislador libertario calificó las reflexiones del prelado como una lectura distorsionada de la realidad social y un agravio directo hacia el programa económico de la Casa Rosada este lunes 25 de mayo de 2026.
La reacción del oficialismo expuso el malestar reinante en la comitiva gubernamental tras escuchar, en plena Catedral Metropolitana y ante el presidente Javier Milei, críticas directas al impacto del ajuste fiscal, la apología del individualismo y el uso de las plataformas digitales para hostigar disidencias.
Fuertes descalificaciones en redes sociales y archivo fotográfico
A través de sus canales oficiales en la red social X, Benegas Lynch impugnó el tenor doctrinario del sermón del 25 de Mayo, asociando la postura del jefe de la Iglesia porteña con las anteriores gestiones de gobierno de cuño kirchnerista.
«El mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del Gobierno. Algunos militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57% de pobres. La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza, los deja siempre en un mal lugar», arremetió con dureza el diputado de la fuerza gobernante.
Para sustentar su postura y dotar de volumen político a su reclamo, el parlamentario acompañó su publicación con un archivo de registros fotográficos que muestran a García Cuerva en actividades previas junto al exministro de Economía Sergio Massa, su esposa Malena Galmarini, y el referente de Unión por la Patria, Máximo Kirchner.
Las frases del Tedeum que desataron la furia libertaria
El enojo del bloque oficialista se fundó en los pasajes más explícitos de la homilía, donde la Iglesia alertó sobre el riesgo inminente de un desmembramiento social derivado de la parálisis laboral y la precarización económica que afecta a los jubilados, los trabajadores informales y las personas con discapacidad.
García Cuerva había condenado de forma enfática las conductas ligadas al sálvese quien pueda, catalogándolas como la expresión de un individualismo cruel que destruye los lazos de fraternidad y reduce la condición de Nación a una mera suma de habitantes aislados dentro de un mismo territorio geográfico. El arzobispo también había exigido un freno inmediato a las estrategias de polarización y división política que dominan la escena nacional actual.
El debate por el denominado «terrorismo de las redes»
El tramo que terminó por fracturar la convivencia protocolar de la jornada patria estuvo vinculado a la parábola bíblica utilizada por el prelado para analizar la violencia digital. García Cuerva comparó a los escribas que criticaban los milagros de Jesús en Cafarnaúm con las dinámicas de hostigamiento virtuales contemporáneas.
El arzobispo fustigó a los «haters de hoy», describiéndolos como operadores que, «cómodamente instalados delante de una pantalla», se dedican a hacer «terrorismo de las redes sociales, descalificando y difamando» a quienes expresan pensamientos contrarios al poder de turno. Esta caracterización fue interpretada por el riñón de La Libertad Avanza como una alusión directa a las milicias digitales que respaldan las medidas del Poder Ejecutivo, gatillando una réplica parlamentaria que reavivó la histórica tensión entre el ideario liberal y las estructuras eclesiásticas argentinas.
