Tras el descontento manifestado por pilotos y equipos, la FIA anunció un acuerdo de principio para recalibrar la potencia de las unidades de potencia
El objetivo es devolver el protagonismo al motor de combustión.
La Fórmula 1 se prepara para una transformación técnica profunda a partir de 2027. Ante las crecientes críticas sobre el reglamento actual, la FIA comunicó una modificación en la entrega de energía de los monoplazas. El cambio principal consiste en aumentar la potencia del motor de combustión interna en 50 kW, alcanzando una cifra cercana a los 400 kW.
En contrapartida, el sistema eléctrico verá reducida su intervención en la misma proporción, situándose en los 300 kW. Con esta medida, la categoría busca simplificar la compleja gestión energética que hoy condiciona el rendimiento en pista y ofrecer un espectáculo más directo y comprensible para el espectador.
Las razones del cambio: críticas y desequilibrios técnicos
El malestar en el paddock se había intensificado debido a la excesiva incidencia del componente eléctrico en los resultados. Pilotos y directores de equipo cuestionaban la dificultad de administrar la energía tanto en las vueltas rápidas de clasificación como durante los Grandes Premios.
Este escenario se agravó con la decisión de eliminar progresivamente el sistema MGU-H para finales de 2025, lo que generó un desequilibrio notable entre los fabricantes de motores. Esta situación forzó a los pilotos a modificar sus técnicas de conducción y a las escuderías a replantear sus estrategias deportivas para adaptarse a las limitaciones de las unidades actuales.
Próximos pasos para la oficialización del reglamento
Si bien el consenso dentro de la Fórmula 1 es absoluto tras los ajustes menores probados en el Gran Premio de Miami, el acuerdo aún debe superar instancias formales. Las propuestas serán analizadas por el comité de fabricantes de motores y, posteriormente, deberán ser ratificadas por el Consejo Mundial del Deporte Motor.
Desde la FIA subrayaron que existe un compromiso firme de todas las partes para garantizar una competencia justa, segura y, sobre todo, más atractiva para los fanáticos globales de la máxima categoría del automovilismo.
