La minería de uranio vuelve a cobrar protagonismo en la Patagonia argentina
La compañía canadiense Jaguar Uranium confirmó a sus inversores el inicio formal de las tareas de campo en el área Guanaco, un sector estratégico del proyecto Laguna Salada en la provincia de Chubut. El despliegue operativo comenzó tras recibir el aval ambiental de las autoridades provinciales, marcando un punto de giro en la exploración de minerales críticos en la región.
Avances operativos y aval ambiental en el área Guanaco
La llegada de las máquinas al yacimiento se produjo antes de lo que el mercado estimaba. El Ministerio de Medio Ambiente de Chubut aprobó la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), permitiendo que la empresa inicie una campaña intensiva que incluye prospecciones geofísicas, muestreo de superficie, apertura de zanjas y la construcción de caminos y campamentos.
Steven Gold, CEO de Jaguar Uranium, calificó este permiso como un «hito importante» que permitirá ejecutar una estrategia de exploración acelerada. Laguna Salada se posiciona así como uno de los reservorios de uranio en superficie más extensos del país, abarcando una superficie aproximada de 230.000 hectáreas.
El factor geopolítico: Financiamiento de Estados Unidos
Más allá de la geología, el proyecto está envuelto en un contexto geopolítico clave. La empresa destacó que sus activos en Argentina —incluyendo el proyecto Huemul en Mendoza— podrían ser elegibles para recibir financiamiento federal estadounidense a través del EximBank o la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC).
Este posible respaldo financiero surge del acuerdo bilateral sobre minerales críticos firmado recientemente entre Argentina y Estados Unidos. Dicho convenio, ratificado en Washington por el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance, busca fortalecer la cadena de suministro de minerales necesarios para la transición energética, alejando la dependencia de otros mercados globales.
Controversias y soberanía de recursos
Sin embargo, el avance de Jaguar Uranium no está exento de debate. Diversos sectores observan con cautela la intervención de organismos financieros de EE. UU. en la minería local. Las críticas sugieren que, al ser catalogados como «estratégicos» para Washington, estos yacimientos podrían ver limitado el margen de decisión futura del Estado argentino sobre sus propios recursos naturales.
Jaguar Uranium, que recientemente debutó en la bolsa NYSE American con una oferta de 25 millones de dólares, continúa consolidando su presencia en Sudamérica, manteniendo operaciones activas tanto en Argentina como en el proyecto Berlín, en Colombia.
