El parlamento avanza en la limpieza del digesto jurídico nacional eliminando regulaciones de control civil y burocrático consideradas perimidas.
«Con la aprobación en la Cámara baja, el Gobierno podrá derogar decenas de leyes. El proyecto fue impulsado por Federico Sturzenegger.», abriendo paso a su tratamiento en el Senado.
Media sanción y alianzas en el recinto parlamentario
La Cámara de Diputados otorgó este miércoles media sanción al proyecto de ley conocido como “Hojarasca”, una iniciativa promovida por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que apunta a derogar decenas de leyes consideradas obsoletas o innecesarias por el oficialismo.
La propuesta consiguió 138 votos afirmativos, 96 rechazos y 9 abstenciones tanto en la votación general como en la particular.
El proyecto recibió el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Independencia, Elijo Catamarca y parte de Provincias Unidas, mientras que Unión por la Patria y la izquierda votaron en contra.
El listado de derogaciones: «Las leyes más llamativas que podrían desaparecer»
Entre las normas incluidas aparecieron varias disposiciones consideradas insólitas por el Gobierno. Una de las más comentadas fue la ley 20.802, que establecía un carnet obligatorio para mochileros que hicieran dedo con fines turísticos. Según el Ejecutivo, esa normativa habilitaba incluso detenciones policiales sin causa y violaba la libertad de circulación.
También figura la derogación de la ley 27.171, que obligaba a registrar palomas mensajeras de carrera mediante controles de la Federación Colombófila Argentina. El oficialismo sostuvo que se trata de una “intervención estatal innecesaria” sobre actividades privadas.
Otra norma que el Gobierno busca eliminar es la ley 20.120, que obligaba a informar y solicitar autorizaciones policiales para reuniones públicas en lugares cerrados. Según el proyecto, atentaba contra libertades constitucionales.
Dentro del listado también aparecen leyes que autorizaban emisiones de televisión color, regulaban sistemas de microfilmación o creaban fondos y premios estatales.
Entre ellas figura la ley 21.895, sancionada en 1978, que habilitaba formalmente la televisión color en el país. El Ejecutivo consideró que mantener una ley específica para permitir una tecnología ampliamente instalada resultaba “regresivo”.
Además, el proyecto propone eliminar el Premio Nacional a la Calidad, distintos incentivos culturales y fondos estatales vinculados a organismos hoy prácticamente inactivos.
Concesiones y negociaciones en el texto: «El oficialismo tuvo que retroceder en algunos puntos»
Pese al avance del proyecto, el Gobierno debió retirar algunas derogaciones ante la resistencia de distintos bloques.
Uno de los casos más notorios fue la decisión de mantener vigente la ley 20.959, que otorga credenciales de libre circulación y estacionamiento para legisladores nacionales.
Inicialmente, el oficialismo proponía eliminarla al considerar que contradecía el principio de igualdad ante la ley, aunque finalmente cedió tras las presiones parlamentarias.
