La villa turística costera ya palpita el inicio de su ciclo económico y turístico más relevante del año
Con los primeros ejemplares de ballena franca austral deslizándose de forma visible por las aguas del Golfo Nuevo, la comunidad local ajusta los últimos detalles para el lanzamiento formal de la temporada de avistajes, un evento que moviliza el interés de viajeros locales, nacionales y de diversas partes del mundo.
Tras atravesar mayo, considerado el mes más calmo del calendario en cuanto a flujo de visitantes, la localidad se encamina hacia una metamorfosis total de su ritmo diario. El intendente local, Jorge Perversi, remarcó las altas expectativas depositadas en este nuevo período y ratificó el fuerte impacto multiplicador que posee la actividad sobre las fuentes de empleo de la zona.
El puntapié protocolar para la apertura de la temporada de avistaje de ballenas quedó programado para el próximo 9 de junio. La jornada inaugural no solo contará con la tradicional ceremonia de las autoridades gubernamentales, sino que incluirá una navegación especial para los presentes y una gran paella abierta al público general, cuya organización y logística corre por cuenta de la Cámara de Comercio local para integrar a vecinos y turistas.
El engranaje comercial de la villa se apoyará nuevamente en las seis empresas prestadoras que operan de manera oficial en la costa. Estas firmas, especializadas en la guía y el traslado náutico, pasarán a ejecutar múltiples salidas diarias en los momentos de mayor afluencia, dinamizando a su vez las plazas hoteleras, los complejos gastronómicos y los comercios regionales que dependen directamente del arribo de contingentes.
Como estrategia para apuntalar el turismo interno antes del receso invernal de julio, el municipio confirmó la vuelta del beneficio de 2×1 destinado de forma exclusiva a los residentes de la provincia de Chubut. La promoción, que estará vigente desde el 9 de junio hasta el 9 de julio, permitirá que viajen dos pasajeros abonando una sola tarifa de avistaje, esquema de descuentos que también se extenderá a actividades complementarias como travesías en kayak, bautismos de buceo y cabalgatas guiadas.
En el plano biológico, aunque el pico de concentración de cetáceos suele registrarse entre los meses de agosto y septiembre, la Península ya reporta una presencia constante de ejemplares tanto en el Golfo Nuevo como en el Golfo San José desde hace un par de semanas. Las autoridades recordaron que el ciclo marino ofrece un espectáculo cambiante a lo largo de los meses, donde los turistas podrán presenciar desde el comportamiento lúdico de los ejemplares juveniles y los rituales de los grupos de apareamiento, hasta la pasividad de las madres con sus crías.
