El plantel xeneize sumó un nuevo dolor de cabeza en las últimas horas de cara al trascendental compromiso internacional que definirá su futuro en el certamen continental
El atacante charrúa sintió otra vez una dolencia física durante el entrenamiento matutino y su presencia quedó prácticamente descartada.
La mala noticia sacudió la planificación del cuerpo técnico de cara al partido del próximo jueves ante Universidad Católica en La Bombonera. Boca llega a la última fecha de la fase de grupos con la obligación absoluta de sumar de a tres para sellar su clasificación, en un panorama ofensivo que luce sumamente diezmado.
Una molestia lumbar que complica los planes de Úbeda
Edinson Cavani, quien intentaba ganarse un lugar en la nómina de convocados tras una prolongada inactividad, apenas pudo registrar 15 minutos de acción en el ensayo táctico de este lunes antes de verse obligado a abandonar el campo de juego. El experimentado delantero de 39 años volvió a sufrir una fuerte molestia en la espalda, sector que lo tiene a maltraer desde el cierre de la temporada pasada.
Aunque el departamento médico de la institución descartó una nueva lesión de gravedad en la zona, el dolor resultó lo suficientemente agudo como para interrumpir su puesta a punto. Esta recaída frena las intenciones del entrenador Claudio Úbeda, quien planeaba evaluar el rendimiento del uruguayo en dupla con el chileno Carlos Palacios. A diferencia del uruguayo, el ex Colo-Colo respondió de gran manera a las exigencias físicas y cuenta con serias chances de integrar el banco de relevos.
El crítico panorama de la delantera xeneize
La situación del atacante oriental refleja la complejidad de su presente futbolístico en este 2026, año en el que solamente sumó minutos de competencia oficial durante el mes de febrero en los clásicos frente a Platense y Racing. Las reiteradas complicaciones derivadas de una lumbalgia crónica y los tratamientos médicos específicos —que incluyeron bloqueos por una hernia de disco según detalló el director deportivo Marcelo Delgado— no le permitieron tener la continuidad deseada.
La baja del oriundo de Salto agrava notablemente el escenario ofensivo para el cuerpo técnico en una semana determinante. Con el paraguayo Adam Bareiro descartado por lesión y con Miguel Merentiel bajo algodones siendo evaluado minuto a minuto por el cuerpo médico, Úbeda tuvo que improvisar alternativas en la práctica formal de fútbol. Durante el último ensayo, el director técnico colocó a Exequiel Zeballos como el ladero de Milton Giménez en la línea del frente, manteniendo también en carpeta el ingreso del paraguayo Ángel Romero para intentar vulnerar la defensa del conjunto trasandino.
